Diseños industriales: 100 años del sistema internacional de registro de la OMPI
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Diseños industriales: 100 años del sistema internacional de registro de la OMPI

La conmemoración del centenario del Sistema de La Haya para el registro internacional de diseños industriales marca un hito histórico que invita a reflexionar sobre la evolución del diseño, su relevancia económica y su papel como motor de competitividad empresarial. A lo largo de un siglo, este sistema administrado por la OMPI ha permitido que creadores y empresas protejan la apariencia de sus productos en múltiples mercados a través de un único procedimiento, promoviendo un ecosistema global de innovación, belleza y utilidad.

Un siglo protegiendo creatividad: contexto del aniversario

El Sistema de La Haya nació en 1925 con el objetivo de ofrecer una vía simplificada para proteger diseños más allá de las fronteras. Las primeras solicitudes, como tejidos para sombreros de señora, contrastan radicalmente con los actuales registros de interfaces gráficas, robots o vehículos eléctricos. En todo este tiempo, el sistema ha crecido de 11 signatarios iniciales a 82 Estados miembros y organizaciones intergubernamentales de 99 países.

Hoy, los números hablan por sí solos:

  • Más de 2 millones de registros de diseños industriales desde la creación del sistema.
  • Solo en 2024, 27.161 solicitudes, un aumento de casi un 7% con respecto a 2023.
  • Un volumen económico de referencia: en 2024, la inversión en diseños superó los 685.000 millones USD en EE. UU., Reino Unido y la UE.

En estos cien años, el sistema ha evolucionado con nuevas actas, mejoras tecnológicas (como la presentación electrónica), ampliación geográfica y la adhesión de potencias del diseño como EE. UU., China, Corea del Sur o Japón. También se han incorporado nuevos tipos de diseños, especialmente digitales, reflejando cómo el concepto tradicional de “apariencia del producto” se ha expandido hasta, por ejemplo, las interfaces gráficas de usuario (IGU).

Diseños industriales que marcaron época: seis casos emblemáticos

Para celebrar este centenario y poner en valor el impacto del diseño protegido, profesionales del Área de Diseños Industriales de Elzaburu analizan objetos icónicos cuya protección mediante diseño industrial ha sido clave para su legado.

1. Figuras de Playmobil Paloma Querol

El diseño de Playmobil ha permanecido prácticamente inalterado desde sus orígenes. Su simplicidad formal (cabeza redondeada, sonrisa permanente, proporciones estandarizadas) es la base de su éxito. La protección del diseño industrial ha sido esencial para blindar una estética reconocible que ha superado generaciones y se ha expandido a decenas de países. Como subraya Paloma Querol, es un caso paradigmático de cómo un diseño minimalista puede sostener un universo creativo infinito.

2. Vespa scooter de Piaggio — Pedro Saturio

Pedro Saturio destaca la Vespa como ejemplo de diseño que trasciende la función. Inspirada en la movilidad urbana de posguerra, su silueta en forma de “avispa”, el chasis autoportante y su conducción accesible la convirtieron en un símbolo cultural. La protección de su diseño industrial ha sido fundamental para mantener su identidad frente a imitaciones en un mercado altamente competitivo.

3. Navaja suiza — Manolo Mínguez

Manolo Mínguez explica que la navaja suiza destaca por su diseño industrial enfocado en la funcionalidad. Su forma alargada y compacta, pensada para alojar múltiples herramientas en un único cuerpo de reducido volumen, y su estructura plegable han convertido este objeto en un referente del diseño utilitario. La protección como diseño industrial ha sido esencial para preservar esta configuración característica frente a productos que han tratado de replicar su solución técnica y su apariencia general.

4. PlayStation de Sony — Bosco de la Vega

Bosco de la Vega pone el foco en la primera PlayStation de Sony como ejemplo de cómo el diseño industrial puede definir toda una categoría de producto. Lanzada en 1994, su configuración externa (la forma rectangular plana, el disco situado en el centro y la disposición característica de botones) contribuyó a construir una experiencia de uso coherente y reconocible en un mercado en plena expansión. Su protección como diseño industrial ha contribuido a consolidar la identidad visual de la consola y a preservar una apariencia que, con el tiempo, se ha convertido en un referente cultural.

5. Patinete Xiaomi Electric — Ruth Sánchez

El auge de la micromovilidad ha posicionado al patinete eléctrico como objeto cotidiano. El Xiaomi Electric, registrado en 2019, destaca por su diseño estilizado, su geometría limpia y su portabilidad. Como apunta Ruth Sánchez, la protección de este tipo de diseños es esencial ante la rápida aparición de competidores y la evolución tecnológica constante.

6. Sandalias Birkenstock Arizona Big Buckle — Sara Navarro

Sara Navarro resalta la importancia del diseño en productos tradicionalmente funcionales. El modelo Arizona Big Buckle combina ergonomía, sostenibilidad y un estilo distintivo gracias a su icónica hebilla sobredimensionada. Su registro como diseño industrial ha permitido consolidar una estética reconocible y proteger la inversión en comodidad y marca.

Un siglo después, los diseños industriales siguen siendo esenciales

Tras cien años de historia, el Sistema de La Haya demuestra que la protección de los diseños industriales no solo preserva la apariencia externa de un producto: impulsa la innovación, protege la inversión, refuerza marcas y permite competir en mercados globales.

En un entorno donde la diferenciación visual es más estratégica que nunca, contar con un diseño protegido marca la diferencia entre liderar o quedar atrás.

En Elzaburu contamos con un equipo especializado en diseños industriales que asesora sobre la mejor forma de registrar, proteger y defender creaciones en los distintos mercados en los que opera tu empresa.

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