La falsificación en la Unión Europea: un fenómeno menos visible, pero más sofisticado
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La falsificación en la Unión Europea: un fenómeno menos visible, pero más sofisticado

El comercio ilícito de productos falsificados se ha transformado en un entramado global, tecnificado y con capacidad para adaptarse con rapidez a los cambios del mercado y del consumo. El informe de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) confirma esta evolución con datos que reflejan una amenaza creciente para la innovación, la seguridad del consumidor y la actividad económica en su conjunto.

Menos volumen, mayor valor económico: el cambio estructural de las falsificaciones

Según el último análisis de la EUIPO, en 2024 se incautaron más de 112 millones de artículos falsificados, cuyo valor estimado supera los 3.800 millones de euros, el registro más elevado hasta la fecha. Aunque la cantidad total de productos intervenidos descendió un 26 %, el valor económico de las mercancías aumentó un 11 %, lo que indica un desplazamiento hacia falsificaciones de mayor complejidad y valor.

Este cambio de patrón se explica por la creciente orientación de las redes criminales hacia productos de precio medio-alto y en los que el consumidor confía (como software, cosmética, relojería o dispositivos electrónicos). Priorizando los segmentos más rentables y abandonando la lógica tradicional del mercado masivo.

El inesperado protagonismo del software y los soportes físicos

Uno de los datos más llamativos del informe es el liderazgo de los CDs y DVDs grabados (incluido software, videojuegos y aplicaciones) como la categoría más intervenida en el mercado interior, concentrando el 40 % de las aprehensiones. Este repunte no obedece a una recuperación del soporte físico por nostalgia, sino a la demanda generada por el retro gaming y por usuarios que prefieren instalaciones offline para software profesional.

El riesgo asociado es notable: muchas de estas copias contienen malware, accesos remotos no autorizados o vulnerabilidades críticas, que pueden comprometer la ciberseguridad de los usuarios y de las empresas. En un entorno donde los delitos informáticos crecen exponencialmente, instalar software pirateado supone una puerta abierta a ataques dirigidos o robo de datos.

Juguetes, moda y cosmética: riesgos directos para la salud y seguridad

Tras el software falsificado, destacan los juguetes (19 %), la ropa y accesorios (12 %), los cigarrillos y vapeadores (4 %) y los perfumes y cosméticos (3 %), categorías que presentan un riesgo evidente para la salud de los consumidores.

Los productos de perfumería, cosmética o tabaco falsificados evitan cualquier control sanitario y pueden contener sustancias nocivas, mientras que los juguetes o cargadores defectuosos pueden generar daños físicos.

De este modo, estos productos no solo vulneran derechos de propiedad intelectual, sino que ponen en peligro directo a los consumidores, quienes a menudo desconocen el origen ilícito de los artículos adquiridos.

El mapa global de la falsificación: rutas y nuevos nodos logísticos

La mayor parte de las falsificaciones incautadas en la UE procede de China (44 %), seguida de Turquía (22 %). Por primera vez, los Emiratos Árabes Unidos (6 %) aparecen como un punto destacado en el flujo comercial ilícito, consolidándose como nodo logístico emergente.

En cuanto a modos de envío, el transporte marítimo continúa siendo predominante, pero el principal reto operativo se encuentra en los envíos postales y mensajería exprés, impulsados por el auge del comercio electrónico y la circulación de millones de pequeños paquetes difíciles de controlar individualmente.

España: un punto estratégico en la lucha contra las falsificaciones

España mantiene un papel central en la intervención de productos ilícitos, con cerca de tres millones de artículos incautados adicionales respecto a 2023, valorados en 576 millones de euros. Su posición geográfica y la actividad de puertos y centros logísticos explican tanto la magnitud del flujo como la eficacia de las actuaciones nacionales.

Cooperación institucional y tecnología: elementos decisivos

El informe subraya la mejora en la cooperación administrativa y policial, así como el uso cada vez más avanzado de herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial para análisis predictivos.

En esta línea, el Portal de Observancia (IPEP) gestionó más de 6.500 alertas en 2024 y facilitó actuaciones conjuntas con Europol a través de operaciones como Fake Star II, Shield u Opson. Logrando que más del 81 % de los procedimientos culminara con la destrucción de los productos intervenidos.

Así pues, el informe señala la necesidad de una cooperación real, no solo formal, lo que implica compartir información técnica (entre empresas, aduanas y cuerpos policiales), reforzar la capacitación operativa y acelerar los procedimientos de decomiso para seguir el ritmo de redes criminales altamente tecnificadas.

El papel del consumidor: una barrera preventiva imprescindible

La lucha contra la falsificación no puede limitarse a aduanas y tribunales. La sensibilización social es fundamental para reducir la demanda. Educar al consumidor sobre los impactos económicos y éticos, así como sobre los riesgos personales para la salud y la seguridad, constituye una línea de defensa esencial, especialmente entre los más jóvenes y en entornos educativos.

 

En Elzaburu seguimos de cerca la evolución del mercado ilícito y sus implicaciones para los derechos de propiedad industrial. Nuestro equipo analiza de forma continua los cambios normativos, tecnológicos y operativos para ofrecer a nuestros clientes un asesoramiento riguroso, actualizado y adaptado a los desafíos reales de la antipiratería y la protección de activos intangibles.

Alberto Gallo, abogado asociado experto en antipiratería de Elzaburu.

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