Bosco de la Vega y Cristina Arroyo recibieron el pasado viernes, 25 de septiembre, sus títulos de agentes de la propiedad industrial en el acto de entrega celebrado en la sede de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).
Esta acreditación avala un conocimiento amplio de los distintos derechos de propiedad industrial, como patentes, marcas, diseños industriales, variedades vegetales o certificados complementarios de protección (CCP), así como de la normativa nacional e internacional que las regula. Una formación que aporta a ambos profesionales una visión integral para asesorar a los clientes en la protección global de sus activos intangibles.
Para ambos, este logro tiene un significado tanto profesional como personal. Bosco de la Vega destaca su vinculación con el servicio al cliente y el aprendizaje compartido: «Es un hito muy importante en mi crecimiento profesional y una ocasión de seguir sirviendo de la mejor manera posible a los clientes. Estoy feliz por el logro alcanzado, pero sobre todo por lo que he aprendido y sigo aprendiendo en el camino y por todas las estupendas personas que he ido conociendo y que me han venido apoyando».
Cristina Arroyo lo vive como una nueva etapa en un aprendizaje que continúa: «Recojo este título con la satisfacción de haber completado una etapa más de un proceso continuo de aprendizaje profesional y vital que no entiende de edades ni tiene un punto final». Una satisfacción que también conecta con su familia: «Quería demostrar a mis hijas que el esfuerzo, la constancia, la curiosidad por aprender y la preparación siempre merecen la pena y nos enriquecen, incluso cuando el horizonte no se vea con claridad».
Con estas dos nuevas acreditaciones, ELZABURU cuenta ya con 17 agentes de la propiedad industrial, una cifra que refuerza la especialización de nuestro equipo y su capacidad para acompañar a los clientes en la protección y gestión de sus activos intangibles.
Desde la firma felicitamos a Bosco y Cristina por este logro, fruto de su esfuerzo y de su compromiso con el desarrollo profesional y el aprendizaje continuo.
