Inventos cotidianos: pequeñas decisiones que cambiaron el futuro de una innovación

Una gran innovación no siempre nace de una idea radicalmente nueva. A veces, el verdadero salto está en cambiar un envase, trasladar una tecnología de un sector a otro, escuchar cómo evolucionan las necesidades del consumidor o resolver una limitación técnica que parecía inevitable.

La historia de muchos inventos cotidianos o mundialmente reconocidos demuestra que el éxito rara vez depende de un único momento de inspiración. Entre la invención y su llegada al mercado intervienen decisiones relacionadas con el diseño, la protección, la marca, la comunicación, la experiencia de uso o la capacidad para seguir evolucionando. Y algunas de ellas, aunque parezcan menores, terminan determinando el futuro de la innovación.

LEGO: cuando una patente acaba construyendo mucho más que un producto

En 1958, LEGO patentó el sistema de acoplamiento de sus conocidos ladrillos. La solución técnica era fundamental: permitía unir las piezas con firmeza y, al mismo tiempo, separarlas para volver a utilizarlas una y otra vez.

Pero reducir la historia de LEGO a esa invención dejaría fuera buena parte de lo que explica su recorrido posterior.

Con el tiempo, la compañía dejó de centrar su comunicación únicamente en las construcciones que podían realizarse con sus piezas y comenzó a poner el foco en algo mucho más amplio: la imaginación, la creatividad y las posibilidades casi infinitas del juego.

El producto seguía siendo esencialmente el mismo. Lo que cambió fue la forma de construir valor alrededor de él.  La marca, su posicionamiento y la forma en que el consumidor interpreta el producto pueden prolongar, transformar y multiplicar el valor de la idea inicial.

la imaginación, la creatividad y las posibilidades casi infinitas del juego LEGO

El tubo de pasta de dientes: una innovación escondida en el envase

Hoy resulta difícil imaginar la pasta de dientes fuera de su tubo. Sin embargo, a finales del siglo XIX se comercializaba habitualmente en tarros de cristal de los que se servían varios miembros de una familia.

El cambio llegó cuando, en 1892, Washington Sheffield observó los tubos utilizados para contener pintura al óleo y los empleó para envasar pasta de dientes. La modificación hacía el producto más higiénico, permitía dosificarlo mejor y simplificaba su uso. La solución fue adoptada posteriormente por otras compañías y terminaría convirtiéndose en el formato habitual.

La pasta de dientes no era nueva. Tampoco lo era el tubo. La innovación estuvo en unir dos elementos conocidos de una forma distinta.

Es una lógica que se repite constantemente en innovación: mirar fuera del propio sector puede revelar soluciones que llevan años funcionando en otros contextos y que, trasladadas a una nueva necesidad, cambian por completo la experiencia de usuario.

la evolución del envase de la pasta de dientes

El roll-on: cuando un bolígrafo inspira otra forma de aplicar desodorante

Algo parecido ocurrió con otro objeto que utilizamos prácticamente sin pensar: el desodorante roll-on.

Su mecanismo parte de un principio sencillo. Una bola gira, recoge una cantidad de líquido y la distribuye sobre una superficie. Es la misma lógica que había permitido desarrollar el bolígrafo.

Aplicada al ámbito de la higiene personal, esa tecnología resolvía un problema diferente y daba lugar a una nueva forma de usar el producto.

Las medias de nailon: innovar también significa saber cambiar

Cuando aparecieron en el mercado, las medias de nailon destacaban por propiedades que representaban una mejora considerable frente a alternativas anteriores: eran resistentes, elásticas y ofrecían buenas prestaciones.

Sin embargo, las consumidoras empezaron a buscar medias más finas, transparentes y estéticamente atractivas. La resistencia dejó de ser el único atributo decisivo. El producto evolucionó para responder a esas nuevas preferencias y también cambió su publicidad, que progresivamente pasó de destacar la durabilidad a conceder mayor importancia a la imagen.

Es un ejemplo nos muestra cómo un buen producto es solo una parte del recorrido. Observar cómo cambia el mercado, detectar nuevas expectativas y adaptar tanto la solución como su posicionamiento puede resultar igual de importante para mantener su relevancia.

la publicidad de la medias de nylon

Gillette: inventar un producto y enseñar al consumidor a utilizarlo

King C. Gillette desarrolló una cuchilla desechable de doble filo que ofrecía una nueva manera de afeitarse cómodamente en casa. Sin embargo, introducir en el mercado una tecnología desconocida también implica educar al consumidor y mostrarle los beneficios de cambiar sus hábitos.

Gillette combinó el producto con publicidad de carácter educativo, un packaging fácilmente reconocible y promociones que facilitaban el acceso a la maquinilla. La innovación técnica se acompañó así de una estrategia comercial y de comunicación destinada a hacer comprensible una nueva forma de afeitarse.

la publicidad y patente de Gillette

Dunlop: solucionar un pequeño problema y terminar transformando una industria

John Boyd Dunlop desarrolló un neumático con cámara de aire buscando hacer más cómodos los paseos en triciclo de su hijo. La solución respondió inicialmente a una necesidad muy concreta, pero rápidamente se transformó y la aplicación se trasladó al ciclismo, motocicletas y automóviles.

Aunque su éxito comercial y tecnológico fue indiscutible, años después se descubrió que Robert William Thomson ya había patentado una idea similar en 1845, lo que llevó a la anulación de varias de las patentes de Dunlop por falta de novedad.

IMAX y La Odisea: innovar eliminando la barrera que impedía avanzar

En otras ocasiones, la innovación aparece porque existe una tecnología extraordinaria que todavía no puede utilizarse como se desea.

Christopher Nolan llevaba años queriendo rodar una película completa en formato IMAX de 70 mm. La calidad de imagen lo hacía especialmente atractivo, pero las cámaras planteaban dificultades importantes: su tamaño y, sobre todo, el ruido que generaban complicaba su uso durante un rodaje completo y especialmente en escenas con diálogo.

Para La Odisea, IMAX trabajó durante dos años junto al director y su director de fotografía para desarrollar una nueva generación de cámaras capaz de superar esas limitaciones.

La nueva cámara incorporó materiales procedentes de industrias como la aeroespacial y la Fórmula 1 para reducir el peso, un mecanismo de transporte de película rediseñado para disminuir el ruido, una interfaz digital para monitorizar su funcionamiento y un nuevo sistema de blindaje acústico que reducía ruidos y vibraciones.

En esta ocasión, no se trataba de cuestionar la tecnología que ya existía, sino de identificar qué impedía llevarla un paso más allá y trabajar precisamente sobre esa barrera.

la cámara usada para grabar la película La Odisea

¿Y si la mejor decisión es no cambiar casi nada?

El clip, la llave Allen, la cremallera, la cinta métrica, la percha, el cartón de huevos o determinados modelos de silbato llevan décadas (en algunos casos, más de un siglo) resolviendo esencialmente el mismo problema de una forma muy parecida.

Han cambiado materiales, procesos industriales y pequeños detalles. Su principio básico, sin embargo, permanece.

invenciones que no han cambiado con el paso del tiempo

Y quizá ahí exista otra lección sobre innovación. Evolucionar no significa modificar continuamente un producto porque sea posible hacerlo. En ocasiones, una solución está tan bien ajustada al problema que la mejor decisión es preservar aquello que funciona.

Gestionar una innovación es decidir qué proteger, qué transformar y qué conservar

Estos ejemplos parten de objetos y tecnologías muy diferentes, pero comparten una misma idea: el futuro de una innovación no se decide únicamente en el momento en que alguien la inventa.

Puede depender de un envase que mejora la experiencia de uso, de una tecnología importada desde otro sector, de la capacidad para adaptarse a nuevas preferencias, de una estrategia de marca que amplía el significado del producto o de una mejora técnica que elimina el último obstáculo para hacer posible algo que antes no lo era.

Por eso, gestionar innovación exige una visión más amplia que la protección aislada de una invención.

En ELZABURU abordamos los activos intangibles desde esa perspectiva: analizando cómo protegerlos, pero también cómo defenderlos, explotarlos y hacerlos evolucionar de acuerdo con la estrategia de cada organización. Patentes, diseños, marcas, derechos de propiedad intelectual, secretos empresariales y know-how pueden formar parte de una misma arquitectura de protección y generación de valor.

Porque una buena idea puede abrir una puerta. Pero son las decisiones que se toman alrededor de ella las que, muchas veces, determinan hasta dónde puede llegar.

Virtual Cable: innovación tecnológica y deducciones fiscales para una plataforma en evolución constante

CONTEXTO

Una compañía tecnológica con una actividad innovadora constante y altamente especializada

Virtual Cable es una compañía tecnológica española especializada en el desarrollo de soluciones seguras para la transformación digital del puesto de trabajo. A través de su plataforma propia UDS Enterprise, la compañía desarrolla soluciones de virtual desktop infrastructure (VDI) totalmente adaptadas a las necesidades de cada usuario.

Su apuesta por la personalización, la flexibilidad y la adaptación constante a nuevos entornos tecnológicos ha llevado a la compañía a mantener una actividad intensiva en innovación. A través de la evolución de UDS Enterprise, Virtual Cable ha incorporado desarrollos vinculados a la virtualización del puesto de trabajo, integración con entornos cloud, híbridos y multicloud, compatibilidad con nuevos proveedores de servicio, mejora de protocolos de conectividad, autenticación multifactor, mecanismos avanzados de seguridad y optimizaciones de rendimiento, escalabilidad y experiencia de usuario. Todo ello ha permitido que la plataforma siga adaptándose a infraestructuras cada vez más complejas y a las necesidades específicas de distintos perfiles de usuario.

Precisamente esa dinámica de evolución tecnológica recurrente de su plataforma, apoyada en desarrollos funcionales, arquitectónicos y de seguridad más allá del mantenimiento ordinario del software, hacía necesario analizar qué parte de esa actividad podía acogerse a los incentivos fiscales vinculados a la innovación tecnológica.

 

ENFOQUE TÉCNICO

Identificar y estructurar correctamente la actividad innovadora

El trabajo comenzó con varias sesiones junto al equipo técnico y de dirección de Virtual Cable para entender los desarrollos tecnológicos que se estaban llevando a cabo internamente.

A partir de ahí, se realizó un análisis técnico y fiscal exhaustivo de los distintos proyectos y evolutivos desarrollados por la compañía, con el objetivo de identificar qué desarrollos podían acogerse a los incentivos fiscales previstos para proyectos de I+D+i, diferenciándolos de aquellas tareas ordinarias de mantenimiento, soporte, corrección o adaptación menor del software.

Uno de los puntos clave fue valorar si esos desarrollos debían plantearse como proyectos de I+D o como innovación tecnológica. Tras revisar el alcance de los trabajos y el grado de mejora incorporado se determinó que la vía más ajustada era estructurarlos como proyectos de innovación tecnológica.

A partir de esa calificación, comenzó el trabajo de análisis económico: identificar qué costes estaban vinculados a los proyectos y podían formar parte de la base de la deducción. Para ello, fue necesario trabajar de forma coordinada con los equipos técnicos y financieros de la compañía, revisando personal implicado, dedicaciones, colaboraciones externas y otros gastos necesarios para la ejecución de los desarrollos.

Con toda esa información se estructuró la base técnica y económica necesaria para que Virtual Cable pudiera aplicar, en su Impuesto sobre Sociedades, las deducciones fiscales correspondientes a sus actividades de innovación tecnológica, cuya regulación y aplicación quedan recogidas en el artículo 35.2 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

De forma paralela, también se trabajó en la certificación de Virtual Cable como empresa innovadora basándose en la especificación de AENOR EA0047, la cual establece que se deben cumplir ciertos indicadores, distribuidos en las áreas de recursos humanos, recursos económico-financieros, forma de innovar, organización de los resultados del proceso o generación de empleo en I+D+i. En el caso de Virtual Cable, este reconocimiento permite reforzar institucionalmente el carácter innovador de la compañía y dar coherencia a la estrategia de incentivos vinculada a su actividad tecnológica recurrente.

 

RESULTADO

Una estructura de incentivos alineada con la capacidad innovadora de la compañía

Como resultado del proyecto, Virtual Cable pudo aplicar deducciones fiscales correspondientes al 12% de los gastos calificados como innovación tecnológica, en los términos previstos para este tipo de actividades en la Ley del Impuesto sobre Sociedades, optimizando así los recursos invertidos en el desarrollo y evolución continua de su plataforma.

La obtención de dicha certificación supuso además un reconocimiento oficial a la capacidad innovadora de Virtual Cable y al trabajo tecnológico que la compañía lleva desarrollando de forma continuada desde hace años, reforzando su posicionamiento dentro del ecosistema nacional de innovación y facilita una mejor articulación de los distintos instrumentos públicos de apoyo a la I+D+i.

Además, el proyecto permitió a la compañía establecer una metodología interna para identificar, documentar y estructurar futuros desarrollos tecnológicos desde una doble perspectiva técnica y económica. De este modo, la compañía pudo no sólo optimizar fiscalmente la inversión ya realizada, sino también sentar las bases para gestionar de forma más ordenada sus futuras líneas de innovación.

 


José Miguel Sanabria, consultor I+D+i

José Miguel Sanabria, consultor del área de Financiación de la Innovación de ELZABURU, ha liderado el proyecto de análisis y estructuración de los incentivos fiscales aplicados por Virtual Cable.

Especializado en financiación de la innovación, José Miguel participa habitualmente en proyectos relacionados con la identificación, análisis y defensa técnica de desarrollos innovadores, acompañando a las empresas tanto en la aplicación de deducciones fiscales como en la obtención de certificaciones y acreditaciones vinculadas a la innovación.

Champagne vs. Champanillo: un caso de éxito que redefine la protección de las denominaciones de origen

CONTEXTO

Un conflicto que cuestionaba hasta dónde llega la protección de las denominaciones de origen

El Comité Interprofessionnel du Vin de Champagne (CIVC), entidad encargada de la defensa de la denominación de origen protegida (DOP) Champagne, detectó el uso del signo “Champanillo” para identificar una cadena de bares de tapas en Cataluña, así como su utilización en dominios, redes sociales y materiales promocionales.

En la Unión Europea, las DOP cuentan con un régimen específico de protección a nivel de la Unión, recogido en el Reglamento (UE) 1308/2013, que garantiza su defensa frente a usos indebidos en todos los Estados miembros.

El principal reto jurídico en este caso radicaba en que no se trataba de productos comparables al Champagne, sino de servicios de restauración, lo que planteaba una cuestión clave: ¿puede existir infracción de una DOP cuando el signo se utiliza para servicios y no para productos?

 

ENFOQUE JURÍDICO

La protección debe extenderse a aquellos usos que generen una evocación en la mente del consumidor

El planteamiento del caso se articuló sobre una idea central: la protección de las denominaciones de origen no se limita a productos idénticos o similares, sino que debe extenderse a aquellos usos que generen una evocación en la mente del consumidor.

Si el uso del distintivo “Champanillo” llevaba al consumidor medio a pensar, de forma directa, en el Champagne, la protección debía activarse, con independencia de que se usara para identificar unos bares de tapas y no vinos espumosos.

Además, ese vínculo en la mente del consumidor implicaba también un aprovechamiento indebido de la reputación asociada a la denominación de origen Champagne: el signo se beneficiaba del prestigio, reconocimiento y valor construido por la DOP.

Este enfoque exigía ir más allá del análisis tradicional y apoyarse en el marco europeo (Reglamento UE 1308/2013). Por ello, el caso dio lugar a una cuestión prejudicial planteada por la Audiencia Provincial de Barcelona ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que resultó determinante para aclarar y precisar los límites de protección de las denominaciones de origen.

 

DESARROLLO DEL CASO

Una década de litigio hasta la decisión final

El procedimiento se extendió durante casi una década y atravesó varias instancias hasta consolidar ese cambio de enfoque.

Tras una resolución inicial desfavorable en primera instancia, la Audiencia Provincial de Barcelona elevó la cuestión al TJUE, desplazando el debate desde la similitud entre productos hacia el concepto de evocación.

Hasta ese momento, el Tribunal de Justicia había interpretado en varias resoluciones -entre ellas las sentencias de 7 de junio de 2018, asunto C-44/17 y de 17 de diciembre de 2020, asunto C-490/19- el concepto de evocación de una DOP, pero nunca se había pronunciado específicamente sobre la cuestión de si la protección otorgada por las denominaciones de origen alcanza no sólo a comportamientos relacionados con productos sino también con servicios.

La respuesta del TJUE, en su sentencia de 9 de septiembre de 2021 (asunto C-783/19) fue determinante. Confirmó que la protección de las denominaciones de origen se extiende también a servicios, siempre que el uso del signo genere en el consumidor un vínculo suficientemente directo con la denominación protegida.

A partir de ese criterio, la Audiencia Provincial revisó el caso y concluyó que el uso de “Champanillo” constituía una infracción por evocación. Para ello, no se limitó a un análisis nominal, sino que valoró el conjunto de circunstancias: la clara proximidad fonética y conceptual entre los signos, la incorporación del término “champán” en el signo controvertido, su uso en contextos vinculados al consumo de bebidas y, especialmente, el aprovechamiento indebido de la reputación asociada al Champagne.

  

RESULTADO

El Supremo consolida un criterio que redefine el alcance de la protección de las denominaciones de origen

El 8 de abril de 2026, el Tribunal Supremo confirmó íntegramente la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, aplicando la doctrina establecida por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se ponía así fin al procedimiento, consolidando el enfoque adoptado.

Siguiendo la interpretación realizada por el TJUE, la sentencia ratifica que existe infracción por evocación de la DOP Champagne, incluso en ausencia de identidad o similitud entre productos, y que esta protección se extiende también a servicios cuando el uso del signo genera un vínculo suficientemente directo en la mente del consumidor. Asimismo, confirma que este tipo de usos puede implicar un aprovechamiento indebido de la reputación asociada a la denominación de origen.

En aplicación de estos principios, el Tribunal Supremo confirma la orden de cese en el uso del signo “Champanillo”, la retirada de materiales y la cancelación de los activos digitales asociados.

Más allá de sus efectos concretos, la resolución marca un hito en la interpretación del concepto de evocación de las DOP en el ordenamiento español. El Tribunal Supremo incorpora de forma expresa el criterio del TJUE y lo integra en la práctica judicial nacional, consolidando un estándar que amplía el alcance de protección de las denominaciones de origen y refuerza su defensa frente a usos indirectos.

Este pronunciamiento no solo aporta seguridad jurídica, sino que establece un precedente claro para futuros casos, al confirmar que la protección de las DOP no depende de la similitud entre productos, sino de la capacidad del signo para activar en el consumidor una asociación con la denominación protegida.

 


Carlos Morán, socio del área Legal

El caso ha sido liderado por Carlos Morán, socio del área Legal de ELZABURU, quien ha acompañado al Comité Interprofessionnel du Vin de Champagne desde el inicio del procedimiento, articulando la estrategia jurídica a lo largo de todas sus fases y contribuyendo a la consolidación de este criterio.

Su trayectoria en la defensa de la DOP Champagne ha sido reconocida internacionalmente por el propio Comité Champagne, con el nombramiento de Caballero de l’Ordre des Coteaux de Champagne, una distinción que el Comité otorga a juristas que han destacado en la protección jurídica de esta denominación de origen a nivel internacional.

Ayudas para propiedad industrial en Asturias: cómo acceder al programa de ASTUREX

Las empresas que operan o tienen base en Asturias cuentan con una nueva vía de apoyo para proteger y gestionar sus activos intangibles en el exterior. A través del programa de Servicios Jurídicos Internacionales en Origen de ASTUREX
(organismo público encargado de impulsar la internacionalización del tejido empresarial asturiano), en el que Elzaburu ha sido recientemente homologado, es posible acceder a asesoramiento especializado en propiedad industrial con financiación pública.

Este programa está diseñado para acompañar a las compañías asturianas en sus procesos de internacionalización, facilitando el acceso a servicios jurídicos clave en materia de marcas y patentes.

Qué cubren las ayudas para propiedad industrial en Asturias

El programa permite cofinanciar distintos servicios jurídicos vinculados a la protección y explotación de derechos de propiedad industrial en mercados internacionales.

En concreto, las empresas pueden acceder a:

  • Protección internacional de marcas y patentes: incluye estudios de viabilidad para el registro en otros países, análisis de riesgos de infracción y definición de estrategias de protección adaptadas a cada mercado.
  • Asesoramiento en conflictos de propiedad industrial: abarca la gestión de oposiciones, la defensa frente a acciones de terceros y la evaluación de riesgos legales, así como la definición de estrategias de respuesta.
  • Gestión de carteras internacionales: comprende la revisión, vigilancia y mantenimiento de derechos en distintos territorios, así como la elaboración de informes sobre su estado en mercados objetivo.
  • Asesoramiento en contratos y operaciones comerciales: incluye la redacción y negociación de acuerdos de licencia, franquicia, distribución o cesión de derechos relacionados con activos intangibles.

Cuantía de las ayudas: cuánto financia ASTUREX

Las ayudas para propiedad industrial en Asturias contemplan una cofinanciación relevante de los servicios jurídicos:

  • Hasta el 60% del coste para PYMES
  • Hasta el 30% para grandes empresas

ASTUREX financia el coste de los honorarios, en ningún caso gastos referentes a tasas de registro o similar, con un máximo de 6.000 € por proyecto.

Por tanto, se reduce de forma significativa la inversión necesaria para abordar procesos de protección internacional o defensa de derechos, especialmente en fases iniciales de expansión.

Cómo solicitar las ayudas de ASTUREX

El acceso al programa se realiza a través de la plataforma habilitada por ASTUREX, donde la empresa debe formalizar la solicitud del proyecto y tramitar la correspondiente ayuda.

Como proveedores homologados, desde ELZABURU podemos acompañarte en todo el proceso, no solo en la prestación del asesoramiento jurídico, sino también en la gestión de la ayuda.

Este tipo de ayudas se configura como un instrumento útil para aquellas empresas que buscan iniciarse en su proceso de internacionalización. La protección adecuada de marcas y patentes, así como la correcta estructuración contractual, son elementos clave para reducir riesgos y maximizar el valor de los activos intangibles en mercados internacionales.

Ayudas OEPM 2026 para patentes y modelos de utilidad: claves de la convocatoria

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha publicado la convocatoria de ayudas 2026 para el fomento de solicitudes de patentes y modelos de utilidad, una iniciativa clave para impulsar la protección de la innovación española tanto a nivel nacional como internacional.

El extracto de la convocatoria se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 24 de marzo de 2026, estableciendo un plazo de solicitud limitado que conviene tener muy presente.

Plazo de solicitud: fechas clave

El plazo para presentar solicitudes:

  • Inicio: 25 de marzo de 2026
  • Fin: 24 de abril de 2026 (inclusive)*

*El martes 21 de abril de 2026 se comunicó la ampliación del plazo de presentación de solicitudes en 14 días naturales a contar desde el día siguiente al de finalización del plazo inicialmente previsto en la convocatoria.

La solicitud debe realizarse de forma telemática a través de la sede electrónica de la OEPM.

Dado que se trata de un procedimiento que requiere recopilar y justificar documentación técnica y económica, se recomienda preparar y presentar la solicitud con antelación suficiente para garantizar su correcta tramitación dentro del plazo.

Objetivo de las ayudas

La convocatoria tiene como finalidad fomentar e internacionalizar las invenciones de origen español, financiando parcialmente los costes asociados a la protección mediante patentes y modelos de utilidad.

En concreto, estas ayudas buscan:

  • Impulsar el uso de la propiedad industrial
  • Facilitar el acceso a mercados internacionales
  • Mejorar la competitividad de empresas e innovadores españoles

Para ello, la OEPM ha destinado un presupuesto total de 5.300.000 euros en régimen de concurrencia competitiva.

Programas de ayudas: nacional e internacional

La convocatoria se articula en dos programas diferenciados:

1. Programa para solicitudes en el extranjero

Este programa está dirigido a financiar los costes asociados a la protección internacional de invenciones.

¿Quién puede beneficiarse?

  • Personas físicas
  • PYMEs
  • Grandes empresas
  • Instituciones privadas sin ánimo de lucro

En todos los casos, deben tener residencia y domicilio fiscal en España.

¿Qué gastos se subvencionan?

Se financian actividades relacionadas con la extensión internacional de patentes y modelos de utilidad, incluyendo:

  • Solicitudes ante oficinas nacionales extranjeras o regionales
  • Trámites de solicitud, informe de búsqueda, examen o concesión
  • Anualidades de la Oficina Europea de Patentes (EPO)
  • Validación de patente europea
  • Procedimientos internacionales PCT (solicitud, búsqueda internacional y examen preliminar)

Periodo subvencionable

Los gastos deben haberse realizado entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2025.

2. Programa para solicitudes nacionales

Este programa está orientado a incentivar la protección de invenciones en España.

¿Quién puede beneficiarse?

  • Personas físicas
  • PYMEs

¿Qué actividades se financian?

  • Solicitudes de patentes y modelos de utilidad españoles
  • Trámites de solicitud
  • Informe sobre el estado de la técnica
  • Examen sustantivo (en el caso de patentes)

Estas actuaciones deben haber sido publicadas en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) durante los años 2023, 2024 o 2025.

Ayudas para patentes y modelos de utilidad

Las ayudas OEPM 2026 constituyen una herramienta relevante para reducir los costes asociados a la protección de invenciones, especialmente en procesos de internacionalización.

La correcta preparación de la solicitud y de la documentación justificativa puede resultar determinante en este tipo de convocatorias, por lo que contar con un asesoramiento especializado resulta clave para maximizar las posibilidades de acceso a estas ayudas. En Elzaburu, contamos con un equipo de profesionales con amplia experiencia en la gestión de solicitudes de patentes y modelos de utilidad, así como en la tramitación de este tipo de subvenciones, acompañando a empresas e innovadores en todo el proceso, desde la planificación estratégica hasta la justificación final de las ayudas.

SME Fund 2026: ayudas de la EUIPO para pymes con marcas, patentes, variedades vegetales e IP Scan

La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) lanza en 2026 una nueva edición del SME Fund – Ideas Powered for Business, un programa de ayudas dirigido a pequeñas y medianas empresas que quieran proteger sus activos de Propiedad Industrial y reducir los costes asociados al registro de marcas, patentes, diseños y variedades vegetales, así como al análisis estratégico mediante servicios de IP Scan.

Tras el impacto positivo de la convocatoria anterior, el SME Fund se consolida como una herramienta clave para pymes y startups que buscan reforzar su competitividad a través de la protección de sus intangibles.

¿Quién puede solicitar las ayudas del SME Fund 2026?

El SME Fund 2026 está dirigido a pymes establecidas en la Unión Europea que cumplan la definición de la Comisión Europea:

  • Menos de 250 empleados, y
  • Volumen de negocio anual igual o inferior a 50 millones de euros, o balance general anual igual o inferior a 43 millones de euros.

También pueden beneficiarse de estas ayudas:

  • Trabajadores autónomos, siempre que acrediten su actividad económica.
  • Fundaciones, cuando menos del 25 % de su capital esté en manos de entidades públicas.

¿Qué ayudas ofrece el SME Fund 2026? Importes, porcentajes y conceptos subvencionables

La convocatoria 2026 se estructura en cuatro vouchers o bonos:

Voucher 1 – IP Scan: diagnóstico y enforcement en Propiedad Industrial

Servicios subvencionables:

  • IP Scan (diagnóstico previo de Propiedad Industrial): análisis estratégico de los activos de PI de la empresa y recomendaciones para su protección.
  • IP Scan Enforcement: asesoramiento experto en situaciones de posible infracción de derechos de Propiedad Industrial.

Cobertura:

  • Porcentaje de reembolso: 90 %
  • Importe máximo: 1.620 €

Voucher 2 – Ayudas para marcas y diseños

Este bono permite reducir de forma significativa los costes asociados al registro de signos distintivos y diseños industriales.

Importe máximo: Hasta 700 €

Cobertura nacional, regional y de la Unión Europea

  • Tasas de marcas y dibujos o modelos para adquirir protección, incluyendo:
    • Solicitud
    • Clases
    • Examen
    • Registro
    • Publicación
    • Aplazamiento de la publicación, cuando proceda
  • Porcentaje de reembolso: 75 %

Cobertura internacional

  • Tasas de marcas y diseños internacionales conforme a:
    • Sistema de Madrid (marcas)
    • Sistema de La Haya (diseños)
  • Incluye tasas básicas, tasas de designación y designaciones posteriores.
  • Porcentaje de reembolso: 50 %

Voucher 3 – Ayudas para registrar patentes en 2026

El SME Fund 2026 mantiene un fuerte apoyo a la protección de la innovación tecnológica, cubriendo tanto tasas oficiales como determinados costes legales.

Patentes nacionales

  • Informes de búsqueda del estado de la técnica.
  • Tasas oficiales de solicitudes de patentes nacionales.
  • Porcentaje de reembolso: 75 %
  • Importe máximo: 1.000 €

Patentes europeas

  • Tasas de presentación y búsqueda ante la Oficina Europea de Patentes (OEP).
  • Porcentaje de reembolso: 75 %
  • Importe máximo: 1.000 €

Costes legales

  • Redacción y presentación de solicitudes de patente europea por representantes profesionales ante la OEP.
  • Porcentaje de reembolso: 50 %
  • Importe máximo: 1.500 €

Importe máximo total para las patentes europeas y costes jurídicos: 2.500 €

Voucher 4 – Ayudas para variedades vegetales

Importe máximo: Hasta 1.500 €

Conceptos subvencionables

  • Tasas de solicitud online.
  • Tasas de examen ante la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales (OCVV).

Porcentaje de reembolso: 75 %

¿Qué gastos no cubre el SME Fund 2026?

Conviene tener en cuenta que estas ayudas:

  • No cubren renovaciones de derechos de Propiedad Industrial.
  • No son retroactivas: solo se reembolsan gastos realizados tras la concesión del bono.
  • No subvencionan gastos no directamente vinculados al registro o a los servicios de PI previstos en la convocatoria.

El impacto del SME Fund 2025: una convocatoria con resultados muy sólidos

La convocatoria del SME Fund 2025 confirmó la utilidad práctica de este programa como herramienta de apoyo a las pymes en materia de Propiedad Industrial. La respuesta fue significativa, con más de 35.800 solicitudes presentadas por más de 34.000 pymes de toda la Unión Europea.

El fondo permitió financiar más de 31.000 actividades de Propiedad Industrial, beneficiando a más de 25.000 empresas, y alcanzó una ejecución presupuestaria de 14,7 millones de euros.

En este contexto, el SME Fund actuó como un facilitador para muchas pymes y permitió que en torno al 77 % de las empresas beneficiarias accedieran por primera vez a la protección de sus derechos de Propiedad Industrial, iniciando así la protección formal de marcas, patentes, diseños o variedades vegetales.

A ello se sumó una gestión ágil, con plazos medios de resolución de alrededor de 8 días laborables y pagos efectuados en unos 28 días, un factor relevante para la planificación de las inversiones en innovación y marca.

Plazo de solicitud SME Fund 2026

La convocatoria del SME Fund 2026 se abre el 2 de febrero de 2026.

Teniendo en cuenta el funcionamiento de la convocatoria en 2025, cabe esperar que en 2026 el plazo permanezca abierto hasta el agotamiento de los fondos y que las ayudas se concedan por orden de presentación, aunque este criterio deberá confirmarse cuando se publique la convocatoria oficial. Igualmente es recomendable preparar la solicitud con antelación, dado que una parte significativa de la dotación suele comprometerse en las primeras semanas (especialmente la destinada a patentes y variedades vegetales).

Asesoramiento especializado en ayudas EUIPO

En Elzaburu asesoramos a pymes, startups y empresas innovadoras en la planificación, solicitud y gestión de las ayudas del SME Fund, así como en la posterior tramitación de marcas, patentes, diseños y variedades vegetales.

Si deseas analizar cómo encaja el SME Fund 2026 en tu estrategia de Propiedad Industrial, nuestro equipo está a tu disposición para ayudarte a aprovechar al máximo esta convocatoria.

1865: Un año compartido por Elzaburu y grandes avances que sentaron las bases del mundo moderno

En 1865 se produjeron avances relevantes en distintos ámbitos del conocimiento y la tecnología. Algunos de ellos pasaron desapercibidos en su momento, otros marcaron el inicio de trayectorias empresariales que hoy son referentes globales. Ese mismo año se fundó Elzaburu, en un entorno en el que la ciencia, la industria y la cultura comenzaban a organizarse en torno a la protección de la innovación.

Este artículo recogemos diez hitos que comparten año de origen con nuestra firma y tienen mucho que ver con la conformación de lo que hoy entendemos como propiedad industrial e intelectual.

  1. Las leyes de Mendel: genética antes de tiempo

Gregor Mendel presentó en 1865 sus estudios sobre la herencia genética. Aunque sus conclusiones no fueron reconocidas hasta décadas después, sus experimentos sentaron las bases de la biotecnología moderna, un campo que hoy genera miles de patentes cada año. Constituyen un ejemplo claro de cómo el conocimiento científico necesita tiempo para ser valorado y protegido.

  1. Joseph Lister y la antisepsia quirúrgica

Ese mismo año, el cirujano británico Joseph Lister comenzó a aplicar ácido carbólico (fenol) para esterilizar instrumentos. Su técnica redujo las infecciones postoperatorias y transformó la medicina, abriendo camino a la protección de innovaciones sanitarias y farmacéuticas. La antisepsia marcó el inicio de una nueva era en la cirugía, y su aplicación derivó en desarrollos patentables en el ámbito hospitalario.

  1. Las ecuaciones de Maxwell: ciencia aplicada

James Clerk Maxwell formuló en 1865 las ecuaciones que unificaron electricidad, magnetismo y luz. Este avance teórico dio lugar a tecnologías como la radio, la televisión y las telecomunicaciones, todas ellas protegidas por propiedad industrial. La física fundamental, en este caso, se convirtió en la base de múltiples sectores industriales que hoy siguen evolucionando.

  1. Alfred Nobel y la nitroglicerina

En Suecia, Alfred Nobel fundó su primera fábrica de nitroglicerina. Dos años después inventaría la dinamita. Su trayectoria muestra cómo un hallazgo científico puede convertirse en una innovación protegida y comercialmente viable. Además, su legado se consolidó en el ámbito de la propiedad intelectual con la creación de los premios Nobel, que reconocen la excelencia científica y literaria.

  1. El ascensor y la arquitectura vertical

En 1865 comenzó a generalizarse la instalación de ascensores en edificios de oficinas, tras el desarrollo del freno de seguridad por Elisha Otis. Esta tecnología transformó el diseño urbano y permitió el crecimiento vertical de las ciudades. Su evolución técnica ha estado acompañada por múltiples desarrollos en ingeniería que han sido objeto de protección industrial.

  1. El ferrocarril como motor de patentes

En este mismo año, la red ferroviaria seguía ampliándose tanto en Europa como en América. En el caso español, se consolidaban las conexiones entre Madrid y ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla y Lisboa. Esta infraestructura, que transformó la movilidad y el comercio, se apoyó en miles de desarrollos técnicos protegidos mediante patentes: desde locomotoras hasta sistemas de señalización y materiales de vía. El ferrocarril es un ejemplo claro de cómo la propiedad industrial ha sido motor de progreso en sectores estratégicos.

  1. El origen de Nestlé

Henri Nestlé desarrolló en 1865 una fórmula para la alimentación infantil que dio origen a la empresa Nestlé. Hoy, la compañía es un referente mundial en gestión de marcas, con una estrategia sólida de protección de identidad corporativa. Su evolución demuestra cómo una marca bien registrada puede mantenerse vigente durante más de siglo y medio.

  1. Alicia en el País de las Maravillas

Lewis Carroll publicó ese año “Alicia en el País de las Maravillas”, obra que se convirtió en un clásico de la literatura infantil. Su éxito demuestra el valor de los derechos de autor en la difusión y protección de obras creativas. La propiedad intelectual ha permitido que esta obra se adapte, traduzca y comercialice en múltiples formatos y territorios.

  1. El cable telegráfico transatlántico

En 1865 se logró instalar con éxito el primer cable telegráfico entre Irlanda y Terranova. Esta hazaña técnica revolucionó las comunicaciones y dio lugar a patentes en telegrafía, marcando el inicio de la conectividad global. La transmisión de mensajes en tiempo real entre continentes fue el germen de las redes que hoy sustentan la economía digital.

  1. El proceso Bessemer y el acero moderno

El proceso Bessemer se consolidaba en 1865, permitiendo producir acero de forma masiva y eficiente. Esta innovación fue protegida mediante patentes y se convirtió en la base de grandes infraestructuras y desarrollos industriales. El acero facilitó la construcción de puentes, trenes, fábricas y edificios, y sigue siendo un material clave en la ingeniería contemporánea.

Elzaburu: una firma nacida en el mismo entorno de innovación

Mientras estos avances se desarrollaban, Elzaburu nacía. Desde entonces, hemos acompañado a inventores, autores y empresas en la protección de sus creaciones. Compartir año de origen con tantos hitos relevantes refuerza nuestra vocación por proteger aquello que transforma el mundo. La propiedad industrial e intelectual no solo preserva el valor de las ideas, sino que impulsa su desarrollo y aplicación.

Elisa Prieto, Responsable de Gestión del Conocimiento en Elzaburu

Ayudas EUIPO 2025: protege tus activos de propiedad industrial antes de que se agoten los fondos

La edición 2025 del programa SME Fund “Ideas Powered for Business” de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) se lanzó a principios de año con el objetivo de apoyar a pequeñas y medianas empresas, autónomos y fundaciones en la protección de sus activos de propiedad industrial e intelectual. Desde su apertura, la demanda ha sido especialmente intensa en las categorías de patentes y variedades vegetales, cuyos fondos se agotaron rápidamente en los primeros meses del año.

El pasado 2 de junio, estos fondos fueron reactivados temporalmente, pero volvieron a agotarse. Actualmente, se han reabierto nuevamente, aunque su disponibilidad sigue siendo muy limitada.

En este artículo exploraremos quiénes pueden beneficiarse de estas subvenciones, qué conceptos son financiables y cuál es el proceso para solicitarlas, para que puedas aprovechar al máximo esta reapertura.

¿Quién puede beneficiarse?

El programa está dirigido a personas, empresas y organizaciones establecidas en la Unión Europea como:

  • Pymes: menos de 250 empleados y un volumen de negocio anual inferior a 50 millones de euros.
  • Autónomos que acrediten su actividad económica mediante certificado oficial.
  • Fundaciones que tengan menos del 25% de su capital en manos de entidades públicas.

Este abanico de beneficiarios permite que tanto empresas consolidadas como emprendedores individuales puedan acceder a financiación para proteger sus innovaciones.

¿Qué conceptos son subvencionables?

Las ayudas cubren parcialmente los costes asociados al registro de derechos de propiedad industrial en las siguientes áreas:

1. Marcas y diseños

  • Cobertura nacional, regional y europea: incluye tasas de solicitud, clases, examen, registro, publicación y aplazamiento de publicación en oficinas nacionales y en la EUIPO.
  • Cobertura internacional: se subvencionan tasas básicas, tasas de designación y tasas de designación posteriores en el marco del Sistema de Madrid (marcas) y el Sistema de La Haya (diseños).
  • Importe máximo: hasta 700 €.
  • Porcentaje de reembolso: 75% en ámbito nacional/europeo y 50% en internacional.

2. Patentes

  • Cobertura nacional: tasas de búsqueda del estado de la técnica en materia de patentes realizada o coordinada por las OPI de los Estados miembros: presentación, examen, concesión y publicación de patentes nacionales. Reembolso de un 75% con un máximo de 1.000€.
  • Cobertura europea:
    • Tasas de presentación y búsqueda ante la Oficina Europea de Patentes (OEP). Reembolso de un 75% con un máximo de 1.000€
    • Redacción y presentación de solicitudes por representantes profesionales ante la OEP. Reembolso de un 50% con un máximo de 1.500€.
    • Importe máximo: hasta 2.500 €.

3. Variedades vegetales

  • Cobertura: tasas de presentación y examen ante la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales (OCVV).
  • Importe máximo: hasta 1.500 €.
  • Porcentaje de reembolso: 75%.

Importante: las ayudas no cubren renovaciones ni gastos anteriores a la concesión del bono. Solo se subvencionan nuevas solicitudes realizadas tras la aprobación.

¿Cómo se tramita la solicitud?

El proceso se divide en varias fases:

  1. Presentación de la solicitud: se pueden pedir diferentes tipos de ayuda simultáneamente o por separado.
  2. Evaluación por la EUIPO: la resolución suele comunicarse en un plazo de 15 días hábiles.
  1. Activación del bono: una vez concedido, el beneficiario dispone de un mes para activarlo (prorrogable). La activación se produce cuando se ejecuta al menos una actividad de propiedad industrial y se presenta la solicitud de reembolso.
  1. Solicitud de reembolso: si no se utiliza el bono completo en la primera solicitud, se dispone de seis meses adicionales para realizar otras actividades subvencionables y presentar solicitudes de reembolso hasta agotar el saldo.

Actúa con rapidez

La edición 2025 ha demostrado que los fondos para patentes y variedades vegetales se agotan con rapidez. Si estás valorando proteger tus activos de propiedad industrial, no esperes al último momento. Cuanto antes se solicite, más posibilidades hay de acceder a la ayuda.

La convocatoria permanecerá abierta hasta el 5 de diciembre de 2025. Sin embargo, las solicitudes se tramitan en orden de recepción y los fondos son limitados.

En Elzaburu contamos con un equipo técnico formado por Agentes de Marca y Patente Europea, que pueden ayudarte en la redacción y tramitación de la solicitud, maximizando así las posibilidades de obtener la subvención. Si estás interesado en solicitar estas ayudas, no dudes en consultarnos.

Evolución de la industria farmacéutica: de las “patent medicines” a los medicamentos patentados

La evolución de los remedios medicinales a la industria farmacéutica moderna está íntimamente ligada al desarrollo de la propiedad industrial, la protección de invenciones y la consolidación de sistemas regulatorios que hoy resultan esenciales para la salud pública. A lo largo de los siglos XIX y XX, el concepto de medicamento pasó de ser una promesa publicitaria sin respaldo científico a convertirse en un producto regulado, respaldado por patentes, evidencia clínica y control institucional.

“Patent Medicines”: marcas sin garantías científicas

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el rápido crecimiento de las ciudades, la precariedad laboral y la falta de higiene generaron un entorno propicio para la propagación de epidemias. En medio de este contexto, la población, ansiosa por soluciones, se aferró a los llamados “Patent Medicines”.

Pese a su nombre, estos productos no eran patentes farmacéuticas en el sentido actual. En realidad, se trataba de marcas registradas bajo las que se comercializaban remedios supuestamente curativos, sin pasar por ningún control de calidad ni verificación de eficacia. Los fabricantes protegían el nombre y el secreto de la fórmula mediante el registro marcario, lo que les permitía operar indefinidamente mientras abonaran las tasas correspondientes.

La mayoría de estas fórmulas incluían alcohol, opiáceos y otros ingredientes de dudosa seguridad, y su venta era libre, incluso para niños, embarazadas o ancianos. Las consecuencias fueron inevitables: intoxicaciones, efectos secundarios graves e incluso fallecimientos.

En el siguiente vídeo, Elisa Prieto (Responsable de Gestión del Conocimiento en Elzaburu) nos resume cómo nacieron las Patent Medicines y por qué engancharon a la población; su papel pionero en el uso masivo de la publicidad; y cómo la regulación y la ciencia acabaron con estos “milagros” de botica.

Primeros pasos hacia la regulación sanitaria

La creciente preocupación por la salud pública impulsó a colegios médicos y autoridades a actuar. Los profesionales sanitarios comenzaron a revelar la composición real de estos productos y sus riesgos, mientras los organismos reguladores desarrollaban normativas que imponían procesos de autorización para la comercialización de medicamentos.

Hacia la década de 1920, la mayoría de los patent medicines habían desaparecido, abriendo paso a un modelo sanitario más transparente y basado en la investigación científica.

Consolidación de la industria farmacéutica y del sistema de patentes

La desaparición de las “patent medicines” marcó el inicio de una etapa completamente distinta: la industrialización del medicamento. Por primera vez, la investigación científica y la protección de la invención mediante patentes farmacéuticas se situaron en el centro de la producción. De este modo, los medicamentos dejaron de ser preparados artesanales para desarrollarse bajo procesos estandarizados y controlados.

En los archivos históricos de ELZABURU se conservan ejemplos relevantes de esta transición:

Las Sales de Fruta Eno

Creadas por James Crossley y registradas en España a finales del siglo XIX, nacieron como un remedio multiusos. Con el tiempo, evolucionaron hasta convertirse en un producto antiácido consolidado dentro del catálogo de la farmacéutica GSK, con presencia global.

Coca-Cola: de tónico medicinal a icono global

Formulada en 1886 por el farmacéutico John Stith Pemberton, Coca-Cola se comercializó inicialmente como una “patent medicine” destinada a aliviar dolores de cabeza y problemas digestivos. Hoy, sin pretensiones terapéuticas, es una de las bebidas más reconocidas del planeta.

Ácido salicílico y el nacimiento de la aspirina

En 1884, el químico alemán Friedrich von Heyden obtuvo una de las primeras patentes para la producción industrial de ácido salicílico, un derivado de la corteza de sauce con propiedades analgésicas y antipiréticas. Posteriormente, en 1890, la empresa Bayer registró en España la patente de la diquinolilina, contribuyendo a consolidar un modelo de medicamentos fiables y estandarizados.

Ceregumil, tradición y modernidad

En 1907, el boticario Bernabé Fernández desarrolló Ceregumil, un tónico alimenticio para mejorar la digestión, a base de cereales, legumbres y miel. Registrado como marca en 1911, la empresa ha logrado internacionalizarse y hoy ofrece complementos alimenticios modernos, adaptados a las necesidades actuales.

Además, los archivos recogen registros históricos de otras marcas pioneras, como Listerine, Merck, Wellcome y Glaxo, que contribuyeron a dar forma al sector farmacéutico del siglo XX.

La propiedad industrial como motor de la innovación farmacéutica

El paso de remedios publicitarios sin evidencia a medicamentos regulados fue posible gracias a la conjunción de tres factores clave:

  1. Investigación científica rigurosa: los ensayos clínicos permitieron demostrar la eficacia y seguridad de los medicamentos.
  2. Protección mediante patentes: garantizaron la inversión en desarrollo y la competitividad en el mercado.
  3. Regulación sanitaria sólida: estableció estándares de calidad y transparencia que reforzaron la confianza del consumidor.

El cambio social generado por este modelo llevó a la sociedad a dejar atrás las “medicinas milagrosas” y a exigir, precisamente, aquello que hoy reconocemos como los pilares fundamentales de la innovación farmacéutica: medicamentos seguros y eficaces, protegidos mediante la propiedad industrial y respaldados por una regulación sanitaria responsable. Actualmente, aunque el sector ha avanzado, estos principios siguen siendo esenciales y permiten que la innovación sea sostenible.

Elisa Prieto, Responsable de Gestión del Conocimiento en Elzaburu

Igualdad de género en la sociatura: un desafío pendiente en el sector legal

La igualdad de género ha sido un objetivo clave en los últimos años dentro del ámbito laboral. Sin embargo, en el sector legal, y especialmente en el acceso a la sociatura en firmas profesionales, la brecha de género sigue siendo un desafío significativo. Aunque el número de mujeres en la abogacía ha crecido exponencialmente, su presencia en los niveles más altos de dirección sigue siendo minoritaria.

En los últimos años, las mujeres han representado más del 50% de los nuevos colegiados en derecho, un reflejo del talento y la preparación de las profesionales en este ámbito. Sin embargo, la media de socias en grandes despachos es de solo un 23% y el número de mujeres en cargos ejecutivos de mayor responsabilidad, como las direcciones de firmas legales, sigue siendo bajo.

Avances en materia de igualdad

A pesar de las cifras generales, hay ejemplos de firmas que están logrando avances notables en la promoción de la mujer en puestos de liderazgo. En Elzaburu más del 30% de los socios son mujeres, más de la mitad de las áreas corporativas de la firma están lideradas por mujeres, y Mabel Klimt ocupa el puesto de socia directora. Estos avances evidencian que nos acercamos a la equidad en roles de liderazgo dentro de las firmas legales.

La importancia de las políticas de conciliación laboral y familiar en las firmas legales

Uno de los mayores obstáculos es la conciliación entre la vida profesional y personal. Sin embargo, las políticas de conciliación, implementadas en algunas firmas, están cambiando esta dinámica.

Horarios flexibles de entrada y salida, permisos recuperables o políticas de teletrabajo son algunos ejemplos. Estas políticas no solo benefician a las mujeres, sino que también han demostrado ser eficaces para todos los empleados, independientemente de su género, lo que contribuye a una cultura laboral más inclusiva y eficiente.

La igualdad como inversión en talento

La polarización de la sociedad podría representar un obstáculo en el camino hacia la igualdad. Sin embargo, la igualdad no debe ser percibida como una imposición o una lucha de géneros, sino como una evolución natural hacia un entorno laboral más justo y eficiente. Pero, sobre todo, una inversión en talento.

La clave para seguir avanzando radica en continuar promoviendo un entorno laboral basado en la igualdad, donde el talento y el esfuerzo sean los factores determinantes para el crecimiento profesional, independientemente del género.

Isabel Gómez, Responsable de Recursos Humanos de ELZABURU