Un coche eléctrico capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo, mantenerse boca abajo e incluso elevarse del suelo para realizar maniobras en el aire. Así es el nuevo Tesla Roadster que la compañía presentó el pasado 15 de octubre.
Entre sus particularidades destacan un sistema de succión que permite mantener el vehículo adherido al suelo, elementos aerodinámicos activos y propulsores de gas frío que hacen posibles las maniobras aéreas.
Pero hoy queremos profundizar en la estrategia de propiedad industrial que hay detrás del nuevo Tesla Roadster. Desde los signos que identifican el vehículo hasta las soluciones técnicas que podrían hacer posibles algunas de sus prestaciones.
Las marcas del Tesla Roadster: mucho más que un nombre
Según puede observarse, la estrategia de protección de los signos relacionados con este proyecto comenzó mucho antes de presentar el nuevo modelo. Ya en el 2005 Tesla solicitó ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) la marca
en clase 12, que fue registrada el 24 de julio de 2007 (US 3269364).
En fechas más recientes, el 3 de febrero de 2026, fueron depositadas nuevas solicitudes de marcas ante la USPTO. En primer lugar, la marca figurativa
en clase 12 (US 99630872), que presenta una versión estilizada de la denominación ROADSTER. Por otro lado, fue también depositada una marca figurativa
en clase 12 (US 99630860), que busca proteger un símbolo formado por tres líneas curvas que configuran una especie de figura triangular. La solicitud no establece expresamente una vinculación entre este signo y el vehículo presentado. No obstante, teniendo en cuenta que fue presentada el mismo día que la solicitud anterior, cabría considerar, entre otras posibles interpretaciones, que el diseño evocara de forma abstracta la silueta del vehículo, y de ahí el interés en contar con la protección de este signo.
Por su parte, el 28 de abril de 2026 fue presentada una nueva solicitud de marca figurativa, la US 99792259
, que muestra un emblema triangular que integra el nombre ROADSTER y cuatro líneas verticales que se extienden hacia arriba.
La novedad en esta solicitud de marca es que amplía su ámbito de aplicación respecto a las anteriores la incluir las clases 9, 12,25 y 37, lo que supone incluir productos y servicios más o menos relacionados con los vehículos, como son las baterías, las aplicaciones informáticas, las prendas de vestir o determinados servicios de carga, reparación y mantenimiento de vehículos eléctricos.
Esta estrategia revela la importancia que tiene para la compañía proteger los distintos elementos con los que el público identifica un producto, incluso más allá del propio automóvil. El nombre, su representación gráfica y los símbolos asociados pueden utilizarse en diferentes soportes y actividades comerciales.
Aunque las marcas más recientes todavía no están concedidas, todas ellas en su conjunto permiten conocer parte de la estrategia seguida por Tesla y ponen de relieve el valor de la protección marcaria para reforzar y preservar la identidad comercial del nuevo Roadster.
Lo que las patentes revelan sobre la tecnología del Tesla Roadster
Tesla ha presentado un deportivo que bien podría haber salido de la película Regreso al Futuro, aunque detrás de lo que parece ciencia ficción hay ingeniería.
En el caso del Roadster, podemos destacar tres registros solicitados por Tesla recientemente que podrían estar implementándose en este modelo.
Una primera patente, US 12377920 B1, describe un sistema de ventiladores y faldones móviles situados bajo el vehículo. Su objetivo es generar carga aerodinámica para mejorar el agarre, adaptándose a diferentes velocidades y condiciones de conducción.

Figura 1. Patente US 12377920 B1: aerodinámica adaptativa del vehículo
Una segunda patente, US 12746987 B1, solicitada en 2024 y concedida en septiembre de 2026, plantea otra solución: ventiladores eléctricos que aspiran el aire bajo el vehículo y lo expulsan por la parte trasera. En este caso, unas bandas verticales permiten optimizar el funcionamiento del sistema sin necesidad de recurrir a elementos como los faldones anteriores.

Figura 2: Patente US 12746987 B1: coche con ventilador eléctrico
Y hay una tercera solicitud, publicada en septiembre de 2026, que se centra en el alerón trasero desplegable. La solicitud US 2026/0285418 A1 describe un dispositivo que permanece prácticamente oculto en la carrocería cuando no se utiliza y que, al desplegarse, puede modificar su inclinación para ajustar la resistencia y la carga aerodinámica en función de las condiciones de conducción.

Figura 3: Patente US 0285418 A1: alerón trasero desplegable
Estas tres publicaciones apuntan a distintas soluciones para mejorar el comportamiento aerodinámico de un vehículo de altas prestaciones. Sin embargo, hay una diferencia importante entre lo que describe una patente y lo que finalmente incorpora un automóvil. Que Tesla haya protegido una tecnología compatible con el Roadster no significa necesariamente que esta se haya integrado en el modelo presentado.
Lo que todavía no sabemos sobre el Tesla Roadster volador
Sin embargo, la gran novedad del Roadster no parece estar en estos registros. Tesla ha centrado buena parte de su presentación en algo mucho más sorprendente, bajo el lema “Desafiando la gravedad”: un sistema de propulsores de gas frío, desarrollado con tecnología de SpaceX, que permite al vehículo elevarse y maniobrar en el aire.
El principio físico es relativamente sencillo: cuando se expulsa gas a alta presión en una dirección, se genera una fuerza en sentido contrario. Lo complejo es conseguir que ese empuje sea suficiente y, sobre todo, que pueda controlarse con precisión en un automóvil.
Tesla asegura que utiliza actuadores totalmente eléctricos capaces de realizar pequeños ajustes en fracciones de segundo para estabilizar el vehículo durante el vuelo. Pero quedan muchas preguntas técnicas por responder.
Por el momento, no hemos identificado una solicitud de patente publicada que explique específicamente cómo Tesla ha resuelto el funcionamiento del sistema de vuelo.
Tesla habla de ir «más allá de los límites de la física». En realidad, las leyes de la física siguen siendo las mismas. Lo que cambia es la capacidad de la ingeniería para encontrar nuevas formas de aprovecharlas.
Porque, aunque todavía no sepamos hasta dónde llegará el nuevo Roadster, sí sabemos que la propiedad industrial desempeña un papel esencial para proteger el valor de las ideas.
Patricia Gómez, Asociada del área de Marcas, y David Hidalgo, Asociado del área de Patentes.






