Trineo de Viento: la innovación española que recorrerá la Antártida sin emisiones

la innovacion detras del trineo de viento de ramon larramendi
Fecha
22 de octubre de 2026

Un trineo de 15 metros, arrastrado por grandes cometas, se prepara para recorrer 3.400 kilómetros por el interior de la Antártida con un laboratorio científico a bordo. Es el nuevo desafío del explorador español Ramón Larramendi, que lleva más de 25 años desarrollando un vehículo capaz de desplazarse por las regiones polares de forma sostenible, aprovechando únicamente la fuerza del viento.

Su invento, conocido como Trineo de Viento, es un vehículo polar que combina conocimientos tradicionales de los pueblos inuit con soluciones técnicas desarrolladas y perfeccionadas a lo largo de numerosas expediciones. Una innovación española que, además, cuenta con una historia vinculada a la propiedad industrial y a ELZABURU, que participó en su protección mediante un modelo de utilidad registrado en España.

Una expedición española de 80 días y 3.400 kilómetros para investigar la Antártida

La expedición Trineo de Viento Antártida 2026-2027 tiene sello español y ha sido coordinado por el Comité Polar Español, órgano perteneciente al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Tiene previsto recorrer, durante aproximadamente 80 días una de las regiones más remotas de la Tierra: la Antártida, con el objetivo de demostrar que es posible seguir aprendiendo de este lugar.

Durante el recorrido se recogerán muestras de hielo, se estudiará la presencia de microplásticos y otros contaminantes, y se analizarán aspectos relacionados con el cambio climático. Todo ello en zonas a las que resulta especialmente complicado acceder con los medios de transporte convencionales.

Y aquí es donde entra en juego el protagonista del proyecto: el trineo de viento. Servirá para desplazarse por el hielo sin utilizar combustibles fósiles para la propulsión, solamente aprovechando el viento, lo que lo convierte en el sistema de transporte polar con menor impacto medioambiental.

Pero el trineo no se empleará únicamente como medio de transporte para completar la travesía, sino que se convertirá en un laboratorio científico móvil, desde el que se desarrollarán 16 proyectos de investigación, con la participación de instituciones como el CSIC, el CIEMAT, la NASA y distintas universidades. A ello se une el empleo de la energía solar para alimentar los equipos científicos, por lo que podríamos decir que se trata de una de las expediciones polares más sostenibles.

¿Cómo funciona el Trineo de Viento de Ramón Larramendi?

funcionamiento del trineo de viento de ramon larramendi

A primera vista, el vehículo parece una mezcla de trineo gigante y campamento sobre la nieve. Sobre sus plataformas se instalan las tiendas que utiliza la tripulación y el material necesario para la expedición.

El modelo preparado para esta travesía tiene cuatro módulos articulados, mide unos 15 metros de longitud y puede transportar hasta 2.100 kilos de carga.

Una de sus particularidades está en la forma en que se construye. Los patines son de madera laminada y se conectan mediante travesaños y un sistema de uniones con cuerdas. Esta estructura tiene la flexibilidad necesaria para adaptarse a las irregularidades del hielo, sin concentrar todos los esfuerzos en un único punto.

Es especialmente útil para atravesar los sastrugis, unas formaciones de nieve endurecida y moldeada por el viento que crean crestas y desniveles sobre la superficie antártica. La construcción mediante piezas y uniones relativamente sencillas también facilita las reparaciones sobre el terreno, donde sustituir un componente puede ser mucho más práctico que intentar arreglar un mecanismo complejo.

El movimiento depende de grandes cometas que funcionan de forma parecida a las velas de un barco. La tripulación puede modificar su posición y altura para aprovechar las corrientes de aire y adaptar la tracción a las condiciones del momento.

Para esta expedición se han preparado 20 cometas de entre 5 y 150 metros cuadrados, que se utilizarán según la dirección y la intensidad del viento.

El origen de este sistema está en los trineos tradicionales inuit que Larramendi conoció durante sus viajes por el Ártico. De ellos tomó la idea de una estructura resistente y flexible, que después adaptó para poder desplazarse mediante cometas y transportar cargas mucho mayores.

Del invento al modelo de utilidad: la protección del Trineo de Viento en España

El Trineo de Viento no siempre ha sido como lo conocemos hoy. Ramón Larramendi comenzó a desarrollarlo entre 1999 y 2000 y, desde entonces, ha construido diez prototipos que ha ido poniendo a prueba en diferentes expediciones. Desde las primeras pruebas en los Pirineos hasta Canadá o Groenlandia, cada travesía le ha permitido introducir mejoras.

El décimo prototipo se considera el modelo definitivo del Trineo de Viento, especialmente por su versatilidad y la posibilidad de adaptarlo a diferentes configuraciones según las necesidades de cada expedición.

En ELZABURU tuvimos la oportunidad de participar en la protección de la tecnología desarrollada para el Trineo de Viento mediante el registro de un modelo de utilidad en España. Nuestro compañero Pedro Saturio Carrasco fue el encargado de redactar la solicitud y definir la estrategia de protección de la invención:

“De aquella primera versión que registramos hace más de 25 años al actual vehículo hay sin duda un salto evolutivo muy relevante. No obstante, la última versión conserva el concepto inicial y los principales elementos y características. Lo que es más importante, también mantiene su objetivo inicial de estar al servicio de la ciencia y de la exploración polar evitando la contaminación ambiental.”

Figura 1 y 4 incorporadas en la solicitud del modelo de utilidad

 

Figuras incorporadas en la solicitud del modelo de utilidad

El modelo de utilidad es una figura de propiedad industrial que permite proteger soluciones técnicas que aportan una ventaja práctica a un producto, por ejemplo, mediante una configuración o estructura que mejora su funcionamiento o utilización.

Es una vía especialmente interesante para determinados desarrollos mecánicos y mejoras funcionales. Y el caso del Trineo de Viento permite ilustrar cómo, detrás de una idea aparentemente sencilla, puede haber un trabajo técnico considerable que merece ser identificado y protegido.

Más de 25 años después, aquella idea sigue evolucionando y afrontando nuevos desafíos. La próxima expedición a la Antártida es una muestra de hasta dónde puede llegar una invención cuando se combina el ingenio con años de trabajo, pruebas y mejoras. También nos recuerda que innovar no siempre significa inventar algo completamente nuevo, sino encontrar una manera diferente de resolver un problema. Y que proteger esas soluciones forma parte del camino para que una idea pueda seguir llegando cada vez más lejos.

 

Elisa Prieto, responsable de conocimiento y Pedro Saturio, socio-asociado del área de Patentes de ELZABURU