El registro de las invenciones en España es una historia fascinante del desarrollo de nuestro país, que se remonta a más de 500 años atrás: ya en el 1.478 se concedían los llamados “privilegios de invención”, títulos concedidos por el Rey, que contaba para ello con el asesoramiento del Consejo Real, organismo en el que intervenían personas relevantes de la Corte que tuviesen conocimientos científicos o técnicos.
Sin embargo, no es hasta el siglo XIX cuando se desarrollarán los dos pilares en los que se sustenta nuestro sistema actual de protección: un organismo que concede los títulos y una normativa de protección.
Los primeros cimientos de nuestra actual Oficina de Patentes y Marcas se pusieron con la creación, en el 1810, del Real Conservatorio de las Artes y Oficios, que, entre otras funciones, se encargaba de la concesión de privilegios y patentes, al igual que ocurría en la Francia revolucionaria. Dicho Conservatorio pasaría por muchos avatares y cambios de denominación, hasta que en el año 1902 surge el Registro de la Propiedad Industrial y en el 1992 la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Primer Privilegio de invención conservado, otorgado por Isabel la Católica
Por otro lado, en lo relativo a la normativa, aunque existen antecedentes en un Real Decreto de 1811, y a pesar de que incluso la Constitución de 1812, “la Pepa”, reconocía en uno de sus artículos la protección a los inventores, no sería hasta el año 1826 cuando se promulgó el Real Decreto de Privilegios Exclusivos de Invención e Introducción, que se considera la primera norma eficaz en el ámbito de las patentes en España.
De hecho, la numeración de los privilegios que se conservan actualmente en el archivo de la OEPM comienza a partir de esa fecha, con el privilegio concedido al francés Jean-Marie La Perriere, el 27 de marzo de 1826, que registró un molino movido a brazo.

Primer solicitante en la OEPM: Jean-Marie La Perriere con un molino movido a brazo (1826)
En 1865 Julio Vizcarrondo abre una oficina de propiedad industrial en Madrid, una de las primeras con esa especialidad del país y la única, si no estamos equivocados, que sigue funcionando en nuestros días. Años después se asociaría con su sobrino Francisco de Elzaburu Vizcarrondo para configurar el germen de la actual ELZABURU.
Con la nueva Ley de Patentes de Invención, promulgada el 30 de julio de 1878, los «privilegios de invención» cambian su denominación por «patentes», término que seguimos usando hoy en día.
Con la creación del Registro de la Propiedad Industrial en 1902 y la implementación de una nueva normativa que permitía el registro de modelos industriales, se inicia una nueva época en la protección de intangibles en España.
ELZABURU ha seguido evolucionando y desempeñando un papel protagonista en este ámbito, consolidando su posición como firma de referencia en protección de las invenciones del país.
Todas las imágenes han sido extraídas del Archivo histórico de la OEPM: http://historico.oepm.es/buscador.php
Elisa Prieto, Responsable de Gestión del Conocimiento en el ELZABURU
La financiación estatal que cumpla los criterios especificados en el artículo 107, apartado 1, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea constituye ayuda estatal y debe notificarse a la Comisión Europea de conformidad con el artículo 108, apartado 3, del Tratado. No obstante, de conformidad con el artículo 109 del Tratado, el Consejo puede determinar las categorías de ayudas que quedan exentas de esta obligación de notificación. De conformidad con el artículo 108, apartado 4, del Tratado, la Comisión puede adoptar reglamentos relativos a dichas categorías de ayudas estatales. En el Reglamento (UE) 2015/1588 el Consejo decidió, de conformidad con el artículo 109 del Tratado, que las ayudas de minimis (es decir, las ayudas concedidas a la misma empresa durante un período dado y que no sobrepasen un determinado importe fijo) podían constituir una de estas categorías. Sobre esta base se considera que las ayudas de minimis no reúnen todos los criterios establecidos en el artículo 107, apartado 1, del Tratado y, por lo tanto, no están sujetas al procedimiento de notificación.
El pasado 13 de diciembre de 2023 se publicó el Reglamento (UE) 2023/2831 de la Comisión, de 13 de diciembre de 2023, relativo a la aplicación de los artículos 107 y 108 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea a las ayudas de minimis (“Reglamento (UE) 2023/2831”) el cual entró en vigor el 1 de enero de 2024.
El presente Reglamento (UE) 2023/2831 se aplicará a las ayudas concedidas antes de su entrada en vigor si tales ayudas reúnen todas las condiciones establecidas en él. Se considerará que cualquier ayuda de minimis individual concedida entre el 1 de enero de 2014 y el 31 de diciembre de 2023 y que cumpla las condiciones fijadas en el Reglamento (UE) nº 1407/2013 no reúne todos los criterios del artículo 107, apartado 1, del Tratado y, por lo tanto, estará exenta del requisito de notificación del artículo 108, apartado 3, del Tratado.
La entrada en vigor del Reglamento (UE) 2023/2831 introduce las siguientes novedades:
El Reglamento (UE) 2023/2831 será aplicable, inicialmente, hasta el 31 de diciembre de 2030.
Claudia Fernández, Abogada en ELZABURU
Hoy, como cada 8 de junio, se celebra el Día Mundial contra las Falsificaciones, fecha idónea para hablar sobre el perjuicio que causa esta lacra.
En España existe la tendencia a pensar que las falsificaciones siempre están asociadas a productos de lujo de grandes empresas mundiales, pero la realidad es bien distinta. La comercialización de productos falsificados supone un grave riesgo socioeconómico a nivel mundial. Tal y como se puede comprobar en el último informe publicado por la EUIPO y la OCDE en enero del presente año, denominado “Riesgos del comercio ilícito de falsificaciones para las pequeñas y medianas empresas”, las PYMES cuya propiedad intelectual se vulnera tienen un 34% menos de posibilidades de sobrevivir al cabo de 5 años.
La falsificación de productos amenaza a un gran número de industrias. Podemos encontrar falsificaciones en productos de consumo corrientes, tales como prendas de vestir, o en artículos de lujo. Además del daño económico, en muchas ocasiones las falsificaciones suponen un grave riesgo para la salud de los consumidores, como ocurre con los medicamentos falsificados, alimentos, cosméticos, etc., ya que, mientras que los proveedores legítimos son sometidos a una estricta normativa que garantice que sus productos no causan daño a los consumidores, los falsificadores no cumplen estas normas.
Según el Código Alimentario Español, tendrá consideración de falsificado todo alimento en el que se haga concurrir alguna de las siguientes circunstancias: a) Que haya sido preparado o rotulado para simular otro conocido; b) que su composición real no corresponda a la declarada y comercialmente anunciada; y c) cualquier otra capaz de inducir a error al consumidor.
Entre los productos alimenticios falsificados más incautados en los últimos años se encuentran el aceite de oliva, del que se han intervenido más de 60.000 litros, y el vino. En 2021, los Mossos d´Esquadra intervinieron 750.000 botellas de vino y 3,2 millones de distintivos de garantía falsos.
Otros productos falsificados y que son muy peligrosos para la salud y la seguridad de las personas son las piezas y recambios de vehículos, el tabaco -el pasado año se desmantelaron 11 fábricas ilegales- y las mascarillas, entre 2020 y 2021, en plena pandemia, el 60% de las mascarillas compradas eran falsificadas.
UN CASO RECIENTE
Hace unos días salió a la luz la macrooperación liderada por la Policía Nacional de distintos países europeos, junto con la colaboración de organismos como la EUIPO y la EUROPOL, en la que se intervinieron alrededor de 2 millones de productos falsificados y se detuvo a más de 370 personas.
Los más de 3.900 registros realizados tuvieron lugar en 17 países y han permitido sacar del mercado productos que afectaban a 258 marcas y que tenían un valor de 85,8 millones de euros. Durante las intervenciones se pudo comprobar que la mayoría de los productos incautados procedían de China, Hong Kong, Turquía y Vietnam.
Alberto Gallo, asociado junior en ELZABURU
En el desarrollo de cualquier negocio, hoy en día resulta fundamental tener incorporado en el plan estratégico de cualquier empresa una adecuada estrategia de protección de sus intangibles. Esto facilita no solo una protección en el mercado frente a eventuales intentos de copia por parte de terceros, sino también el acceso a financiación por parte de fondos de inversión que puedan estar interesados en invertir en un determinado proyecto.
Los intangibles son protegidos mediante las diversas modalidades de protección de la Propiedad Industrial existentes, según la naturaleza del intangible que se desee proteger.
En el caso de la tecnología, estos intangibles son protegidos frecuentemente mediante las figuras jurídicas de la Patente de invención y el Modelo de Utilidad (en aquellas jurisdicciones en las que existe esta última).
Para cualquier empresa que esté planteándose una estrategia de crecimiento y posible expansión internacional, la protección mediante Patente o Modelo de Utilidad de su tecnología resulta crucial, y el acceso a esta protección en los distintos territorios requiere un importante desembolso en tasas oficiales ante los distintos organismos encargados de gestionar la tramitación y concesión de los correspondientes títulos.
Para facilitar el acceso a la protección mediante Patente y Modelo de Utilidad de las empresas y fomentar el posicionamiento de la Industria Española en los distintos mercados, un año más, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha convocado su programa de subvenciones para facilitar el acceso a la protección de desarrollos tecnológicos, tanto en territorio español como en otros países.
En el caso de España, se ofrece un programa de subvención para pymes y personas físicas de hasta el 90% de las tasas oficiales pagadas ante la OEPM para solicitudes de Patente o Modelo de Utilidad que aparezcan publicadas en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) en cualquiera de los años 2020, 2021 y 2022.
En el caso de protección fuera de España, se ofrecen subvenciones de hasta el 80% (hasta el 90% en caso de pymes y personas físicas) de las tasas pagadas en el año 2022 por solicitudes de Patente Europea, o por solicitudes internacionales de patente (solicitudes PCT), o por solicitudes de patente (o modelo de utilidad) directa en otros países ante las correspondientes oficinas nacionales de patentes.
El plazo para la solicitud de estas subvenciones finaliza el próximo 25 de mayo de 2023.
La solicitud puede realizarse a través de la sede electrónica de la OEPM (https://sede.oepm.gob.es/).
Agradecemos a la OEPM la convocatoria, un año más, de su programa de subvenciones, y deseamos mucho éxito a todos los titulares de patentes y modelos de utilidad que deseen participar.
Bosco de la Vega, Asociado de Área de Patentes
Por estas fechas, hace cosa de cien años, publicaba Jorge Luis Borges su primer libro, Fervor de Buenos Aires. No es una obra cualquiera. El propio Borges diría décadas más tarde que Fervor de Buenos Aires “prefigura todo lo que haría después”. Pero casi todos sus libros posteriores, sin ánimo de contradecir al genio argentino, la superan. De hecho Borges revisaría la obra años después “enmendado sus excesos barrocos y limando asperezas”. Y es que el derecho a la integridad de la obra no parece que pueda ejercitarse contra el propio autor, cuando este decide corregirse a sí mismo. Al fin y al cabo el arrepentimiento es también una de las facultades que integran el derecho moral.
En el Prólogo a la obra escrito años más tarde, incide Borges en una idea que enlaza con la línea de flotación del Derecho de autor: el requisito de la originalidad de la obra. Entre los fines que se propuso en ese primerizo poemario -nos dice- estaba “descubrir las metáforas que Lugones ya había descubierto”. Siendo la metáfora un elemento esencial en la creación poética, el Premio Cervantes reconoce con su proverbial humildad que sus descubrimientos no eran más que reminiscencias de los propios de uno de sus maestros, el poeta argentino Leopoldo Lugones.
De hecho, en no pocas entrevistas a lo largo de su vida, cuando su interlocutor le citaba alguno de sus hallazgos poéticos, Borges solía contestar: “sí, debo haberlo plagiado”.
Esta muestra de autocrítica -y de sentido del humor. no resta originalidad a la obra de Borges. Muchos años después, en ese bello poema titulado “La fama”, nuestro autor matizaría con autoridad la idea anterior acerca de las metáforas. El poeta enumera un conjunto de cosas que sumadas entre sí pudieran haberle granjeado un reconocimiento “que no acaba de comprender”. Entre ellas: “haber ordenado en el dialecto de nuestro tiempo las cinco o seis metáforas”.
Claro, las metáforas (lo mismo que los temas, las ideas, los argumentos) pueden estar todas ya inventadas, pero cada generación, cada escritor de genio, puede expresarlas en su propio lenguaje, a su modo, y es ahí donde emerge la originalidad.
Hay otro aspecto de Fervor de Buenos Aires que presenta una innegable actualidad. Una lección póstuma de Borges que merece la pena ser rescatada. En una entrevista reseñada por Mario Vargas Llosa en su reciente “Medio siglo con Borges”, el poeta relata una anécdota que constituye una enseñanza de vida para algunos escritores de nuestro tiempo que parecen juzgar la medida de su talento por el número de seguidores con que cuentan en las redes sociales.
Decía Borges que de uno de sus primeros libros apenas se habían vendido en un año 37 ejemplares. Lejos de avergonzarle, esta circunstancia le alegraba, ya que treinta siete compradores “son imaginables, son personas con rasgos personales, biografía, domicilio, estado civil”, a cada uno de los cuales podía dirigirse para agradecerles personalmente el gesto “o presentarles mis excusas”. Y añadía: “En cambio, si uno llega a vender mil o dos mil ejemplares, ya eso es tan abstracto que es como si uno no hubiera vendido ninguno”.
En otro de sus poemas felices, Mis libros, decía Borges que las palabras esenciales que le expresaban estaban en las hojas de los libros que había leído, “no en las que he escrito”. En este centenario del nacimiento de Borges como autor, permítasenos esta discrepancia: los libros escritos por Borges, sin desdeñar la subsistencia de sus derechos de autor, son patrimonio común de la humanidad, y parafraseando el inciso final de ese mismo poema contienen voces “que le dirán para siempre.”
Antonio Castán, Socio Honorario de ELZABURU.
Mary’s Meals es una fundación benéfica fundada por Magnus MacFarlane-Barrow que alimenta a más de 2 millones de niños cuando asisten al colegio en las zonas más pobres del mundo.
Eso cambia la vida de los pequeños. No solo porque lucha de forma sencilla y eficaz contra el hambre, sino porque les motiva a acudir a la escuela regularmente y eso les abre nuevas oportunidades en la vida.
Magnus viajó en 1983 a Bosnia con su hermano y se llevó un recuerdo imborrable. Años después, en 1992, viendo un reportaje en televisión sobre la barbarie de la guerra en este país decidió dejar el sillón, remangarse y marcharse a ayudar. Se desplazó hasta Bosnia en plena guerra con la idea de proporcionar comida a esos niños que pasaban días sin comer.
La chispa que prendió la mecha de una gran causa
Las grandes gestas algunas veces parten de la necesidad personal de hacer algo pequeño que luego, como en el caso de Mary’s Meals, se convierten en un gran proyecto global: Magnus dejó su trabajo, vendió su casa y pidió un año sabático para poder transportar ayuda humanitaria.
Durante los diez años siguientes su organización se expandió: empezó a crear hogares para niños abandonados en Rumanía, en Liberia y financió proyectos en Croacia y en otros países.
Un día, estando en Malawi, Magnus conoció Emma, una niña que se estaba muriendo de SIDA. Junto a su lecho estaba su hermano Edward, un niño de 14 años que al ser preguntado por su sueño en la vida contestó: «me gustaría tener suficiente comida y algún día poder ir al colegio».
Esto inspiró a Magnus para crear Mary´s Meals. Esta organización hoy en día está presente en 20 países de todo el mundo y proporciona una comida saludable en sus centros de educación a más de 2 millones de niños, repartidos por varios continentes.
Por el precio de un menú diario en España come un niño un año entero
En Liberia, como en Malawi y en otros muchos países, el coste de dar de comer a un niño durante todo un curso escolar es de tan solo 18,30 €, más o menos el precio de un menú de un día y persona en el primer mundo.
Comer es sin duda una necesidad básica para estos niños, pero esta gran obra pone en marcha otras grandes acciones como consecuencia de recibir su alimentación diaria.
La ONG de Magnus ha conseguido incrementar la tasa de asistencia de estos niños a la escuela de forma notable, pues reciben una comida y van felices al colegio.
Hay un bonito e ilustrativo documental en el que el actor Gerard Butler nos cuenta de forma muy gráfica lo que hace esta organización sobre el terreno y en el que se ve la sonrisa agradecida de los niños, una sonrisa que traspasa la pantalla.
Al proporcionarles comida diaria y una razón para vivir, los niños quieren devolver todo ese bien que han recibido a su comunidad, que así prosperará y devolverá la ayuda recibida en el marco de su comunidad. Toda una cadena productiva que a corto y medio plazo reactiva la economía de países deprimidos.
Desde ELZABURU hemos querido involucrarnos en este proyecto: nos hemos sumado en Malawi con el patrocinio de la comida diaria de más de 733 niños en el colegio Kapotera Primary School. La comida, preparada por las madres de forma voluntaria y con alimentos y recursos locales, se garantiza a cada niño en cada uno de los los días lectivos durante todo el próximo curso escolar.
ELZABURU ha cubierto el primer año del proyecto para el curso escolar 2022-2023 y ahora hemos abierto el segundo año, abierto a la participación: con poco más de 18 euros un niño puede comer todo un año.
Ayudar es ayudarnos a nosotros, todo un privilegio y hay mil formas de hacerlo.
Mary’s Meals es un proyecto que perdurará y sobrevivirá a sus propios creadores mejorando la vida de las personas en muchos países. ¿Te animas a colaborar? Aquí puedes dejar tu contribución.
En ELZABURU hemos inaugurado una oficina en Torre Juana OST (Alicante) y nos hemos unido a 1070 Km Hub, la plataforma que quiere conectar el Mediterráneo Sur innovador.
1.070 Km. Hub es una iniciativa para fomentar las ventajas competitivas de los grandes actores digitales del arco mediterráneo creando sinergias e internacionalizando la actividad de los participantes. La plataforma cuenta con nodos especializados en digitalización en siete provincias mediterráneas: Mallorca, Castellón, Valencia, Málaga, Murcia, Ceuta y Alicante, nodo al que se ha unido ELZABURU con idea de participar en proyectos relevantes relacionados con la PI y legislación sobre gestión y protección de datos, entre otros temas.
Precisamente, y coincidiendo con la entrada en esta plataforma, ELZABURU ha inaugurado su nueva oficina en Torre Juana Ost, un espacio colaborativo abierto al talento donde también tienen su sede 1.070 Km Hub y 1 Million Bot, una compañía especializada en Inteligencia Artificial (IA) que opera en el ámbito de los chatbots y el data relacionado.

Al acto de inauguración asistieron por parte de la firma Mabel Klimt, Socia Directora de ELZABURU y responsable del Área de Media & Entertaiment, Javier Fernández-Lasquetty, socio del Área Legal, Negocios y contratos, Manuel Mínguez, responsable de la oficina en Valencia y Manuel Desantes, Of Counsel de la firma. Por parte de Torre Juana y 1 Million Bot estuvieron presentes su fundador y presidente, Andrés Pedreño, así como otros directivos del grupo.
1 Million Bot y ELZABURU han trabajado anteriormente de forma conjunta en el desarrollo de ElzaBot, uno de los primeros chatbots jurídicos creados en España, que está considerado un referente en la las aplicaciones de inteligencia artificial del sector legal.
Mabel Klimt, Socia Directora de ELZABURU, hizo una valoración de esta alianza: “con la apertura de esta oficina y con el apoyo de estos prestigiosos partners, nos proponemos seguir colaborando en proyectos compartidos de DATA y explorando las posibilidades que ofrecen la IA y la automatización de procesos en el sector legal, así como protegiendo los resultados de la investigación y de los nuevos desarrollos empresariales en estas áreas”.
ELZABURU encara una nueva etapa en la que cuenta con recursos para mantener su liderazgo en PI
Antonio Tavira ha sido nombrado Presidente de ELZABURU, cargo que compatibilizará con el puesto de Consejero Delegado que ya ocupaba desde 2009. El cargo se quedó vacante con el fallecimiento de Alberto Elzaburu el pasado mes de abril.
Abogado y Diplomado en Empresariales por ICADE, es EMBA por el IESE y I, entre otros cargos en entidades y asociaciones del entorno jurídico y la PI. Como la EUIPO, ASIPI, ECTA, AIPPI, etc.

Tavira conoce bien ELZABURU, firma en la que comenzó a trabajar en el año 1998, y en la que ha desarrollado una brillante carrera profesional yha liderado la transformación de una empresa familiar con más de 155 años de antigüedad en una moderna firma especializada en propiedad intelectual e industrial y en derecho en tecnologías de la información. “ELZABURU está evolucionando desde una estructura de firma familiar hacia un modelo de “partnership”, y esta evolución se ha hecho en todo momento con el apoyo y el impulso de una figura tan legendaria como era nuestro añorado Alberto de Elzaburu, una figura importantísima en la historia de la propiedad industrial española y mundial”.
La firma, creada en 1865, ha renovado este año su imagen corporativa y ha adoptado una nueva identidad que simboliza la vocación de la compañía para saber adaptarse a las nuevas demandas de un mercado en constante renovación tecnológica y social. “Hemos sabido superar la imagen de una agencia de marcas y patentes, para ampliar nuestros servicios a campos muy diversos; la Inteligencia Artificial, la protección de datos y secretos empresariales, la lucha contra la piratería, la evaluación de activos inmateriales, la gestión de proyectos audiovisuales…y hemos introducido nuevas herramientas tecnológicas”
Y gracias a esta renovación tecnológica la compañía ha podido responder muy bien ante esta situación tan convulsa provocada por la pandemia:“Tecnológicamente estamos a la vanguardia de las legaltech con herramientas como “Elzacloud”, una plataforma que permite a nuestros clientes la interacción online en la gestión de sus carteras y que ha jugado un papel muy importante en estos meses de confinamiento y “teletrabajo”; también contamos con nuestro propio “Chatbot”, que resuelve muchas dudas y que ayuda a filtrar las primeras consultas de quienes acuden a nuestra web”.
¿Cómo ha afectado a la Firma esta situación generada por el coronavirus y cómo será este ejercicio en cuanto a resultados?
Afortunadamente nuestra Firma estaba muy bien preparada y gracias a Elzacloud y a otras herramientas tecnológicas, nuestros más de 160 profesionales han podido seguir trabajando a pleno rendimiento desde el primer día del estado de alarma sin que se haya resentido nuestro servicio. Pero hemos seguido con lógica preocupación la delicada situación que están viviendo muchos de nuestros clientes en los sectores más diversos: el turismo, la restauración, el retail, la producción audiovisual, industria, etc. Es inevitable que esta crisis económica nos afecte también a los despachos, aunque nosotros hemos seguido teniendo una intensa actividad comercial, pero lógicamente lo notaremos en nuestra facturación al final del ejercicio.
Es pronto para saber cómo acabará este año en cuanto a resultados, pero no cabe duda de que todos tendremos que apretarnos el cinturón. No obstante, nuestra actividad esta muy diversificada en cuanto a clientes: de hecho trabajamos para una de cada tres empresas del IBEX, y además una parte importante de nuestros ingresos nos vienen de la actividad internacional, por lo que esperemos poder cerrar un ejercicio difícil, pero digno.
¿Qué reclaman en estos momentos los clientes de Elzaburu a nivel de protección de marca en plena pandemia de coronavirus?
Por un lado, tenemos que asegurar la máxima protección de las carteras adecuándolas a la realidad económica, lo que nos exige ser tremendamente eficientes con alto nivel de asesoramiento. Es fundamental tener un gran conocimiento de nuestros clientes, que son el eje de nuestra actividad.
Por otro, una de las demandas que estamos notando más en los últimos meses es todo lo relacionado con la ciberseguridad; estos meses se confinamiento han acentuado las infracciones en internet relacionadas con la propiedad intelectual. Por eso hemos ampliado los servicios de vigilancia con una plataforma tecnológica que a través de procesos de big data y machine learning, así como con acuerdos con Google y redes sociales, nos permite detectar y eliminar de forma inmediata las falsificaciones y usos indebidos de las marcas y proteger así mejor los activos intangibles de nuestros clientes.
¿Cómo ve la situación económica futura antes la situación que estamos viviendo?
Está claro que hay que reforzar las estructuras financieras para hacer frente a todas las contingencias que seguirá trayendo consigo la pandemia; además, todos tenemos que adaptarnos a un nuevo modelo de oficina donde el teletrabajo está llamado a desempeñar un papel decisivo. La contención de costes y los ahorros que podamos generar serán fundamentales. No son tiempos de alegrías, y nuestro objetivo es tener el músculo financiero suficiente para aguantar en estos tiempos.
Las empresas tenemos que hacer un ejercicio de responsabilidad sabiendo que la sociedad necesita nuestra ayuda. Por eso la RSC va a jugar un papel muy importante en este nuevo mundo que se está configurando. Solo las empresas que sean socialmente responsables van a poder sobrevivir: empresas solidarias que sepan sufrir con sus clientes; empresas que contribuyan con la sociedad para ayudar a superar esta crisis… Nosotros somos conscientes desde hace tiempo de que tenemos que hacer entre todos un mundo más sostenible. Recientemente he firmado junto a otros 1.000 CEO´s de todo el mundo una declaración de cooperación renovada del Pacto Mundial de la ONU para ayudar a las instituciones a garantizar la paz y erradicar la desigualdad.
Creo que nos esperan tiempos difíciles y que vamos a sufrir, pero estoy seguro de que si las empresas e instituciones somos socialmente responsables podremos superar esta crisis y crear un mundo mejor para todos.
ELZABURU, ha sido una de las 1000 empresas que han firmado la adhesión a la Declaración para la Cooperación Renovada del Pacto Mundial de la ONU.
Se trata de una declaración de respaldo al multilateralismo inclusivo para que, en estos momentos de disrupción e incertidumbre, las empresas más importantes del mundo apoyemos a las instituciones para garantizar la paz, la justicia y el buen gobierno, erradicar la desigualdad y contribuir a crear un mundo mejor y más sostenible.

Para Antonio Tavira, “nuestra firma, tras más de 155 años de historia y con una dilatada trayectoria internacional, tiene la responsabilidad de alinearse con esta campaña promovida por el Pacto Mundial de la ONU, y reafirmar nuestro compromiso de promover una buena gobernanza empresarial para que esta cooperación renovada traspase fronteras, industrias y generaciones y ayude a superar esta situación generada por la pandemia”.
ELZABURU es una compañía socialmente responsable que promueve el desarrollo sostenible del negocio de la firma y que tiene integradas en su gestión las políticas sociales, económicas y medioambientales para contribuir a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la ONU a través del Pacto Mundial que se lanzó en el año 2000.
Esta declaración a favor de una cooperación mundial renovada ha sido firmada por los CEOs de 1.000 de las más importantes empresas mundiales, entre las que se encuentran 183 empresas españolas, el 17% del total. La iniciativa coincide con el 75º aniversario de las Naciones Unidas que se celebra en un momento de transformación mundial sin precedentes y que exigía una movilización para demostrar que las instituciones públicas y privadas están unidas en el objetivo de respaldar a las Naciones Unidas y al multilateralismo inclusivo.
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Este año 2020, el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, se celebró con la consigna “Innovar para un futuro verde”.
No es la primera vez que la OMPI aprovecha esta fecha señalada para poner el foco en el papel que ha de jugar la propiedad intelectual en la llamada transición ecológica. Ya en el año 2009, bajo el lema “Promover la innovación ecológica como elemento esencial para asegurar el futuro”, la OMPI dedicó parte de su número especial a analizar qué mecanismos y estrategias de propiedad intelectual podían favorecer la innovación tecnológica sostenible.

En aquel momento, empezaba a alcanzar cierta relevancia la iniciativa Eco-Patent Commons, que contaba con el impulso de grandes empresas como IBM o Nokia. El objetivo era permitir el acceso libre de cualquier usuario del mundo a un conjunto de patentes sobre las que las empresas participantes se comprometían a no ejercitar derechos, siempre y cuando dichas patentes fueran utilizadas con el fin de innovar e implementar procesos industriales en el ámbito de la sostenibilidad. Pese a lo ambicioso de la iniciativa, los estudios más recientes en la materia apuntan a que sus efectos prácticos en la difusión de tecnologías verdes fueron modestos, entre otras cosas por cuestiones derivadas de la estructura de la organización, por la falta de seguimiento de la utilización de las patentes aportadas y por la ausencia de mecanismos que permitieran una transferencia de tecnología efectiva -especialmente importante en el caso de patentes complejas-.
No obstante, la discontinuidad de Eco-Patent Commons en 2016 no debe ser percibida como un fracaso. Por un lado, constituye un punto de aprendizaje sobre el que sustentar proyectos similares en el futuro. Por otro lado, Eco-Patent Commons ha contribuido de forma relevante a potenciar el debate sobre la aplicabilidad de estrategias abiertas de propiedad intelectual al campo de las innovaciones tecnológicas sostenibles, cuestionando en particular si estrategias basadas en el open source pueden replicar el éxito alcanzado en el mundo del software.
Uno de los ejemplos más sonados de estrategia de propiedad intelectual abierta sobre patentes con aplicaciones ecológicas es el de Tesla. En 2014, la compañía sorprendió cuando su CEO, Elon Musk, anunció que en adelante Tesla no ejercitaría acciones legales contra aquellos que, de buena fe, utilizaran su tecnología. Más allá de que Tesla expusiera como motivo principal de esta decisión el deseo de seguir el espíritu del movimiento open source para fomentar el desarrollo del coche eléctrico con el fin de frenar el cambio climático, resulta evidente que se trata de una decisión con fuertes implicaciones estratégicas. Permitir que otros fabricantes utilicen las innovaciones de Tesla reduce las barreras para que nuevas empresas entren en el mercado del coche eléctrico, lo que eventualmente llevará a fortalecer el ecosistema en el que se mueve Tesla (mejorando la red de proveedores, de estaciones de repostaje, etc.). Esto, a su vez, aumentará la demanda de coches eléctricos, de la que Tesla se verá potencialmente beneficiada.
El de Tesla es solo un ejemplo de cómo las estrategias cerradas o proteccionistas de propiedad intelectual no siempre son la solución. En el campo de las innovaciones sostenibles, además, la decisión entre estrategias proteccionistas y abiertas o de colaboración puede verse particularmente afectada por cuestiones de RSC, reputacionales y regulatorias.
Desde el punto de vista normativo se han planteado diversas propuestas, algunas de las cuales buscan fomentar la inversión en tecnologías verdes (mediante regímenes fiscales favorables al licenciamiento o la implementación de procedimientos rápidos en las solicitudes de patentes) y otras orientadas a incrementar la accesibilidad de las tecnologías patentadas (por ejemplo, limitando la posibilidad de otorgar licencias exclusivas o creando fondos que adquieran las patentes para ponerlas a disposición del público a menor coste).
Entre tanto, en el año 2013, la OMPI lanzó WIPO Green, una plataforma online que busca promover la difusión de tecnologías verdes facilitando el contacto entre los proveedores de este tipo de tecnologías y las organizaciones interesadas en su utilización. En este caso, la plataforma sirve de punto de conexión, pero no impone condiciones al tipo de colaboración que se establecerá entre las partes.
Más allá de la discusión sobre estrategias de propiedad intelectual, el avance de la digitalización plantea otro tipo de oportunidades y retos desde el punto de vista de la sostenibilidad. En concreto, un campo en expansión que deberá tener en cuenta la vertiente medioambiental en su desarrollo durante los próximos años es el de la economía de los datos. Recientemente, la Comisión Europea, en su Comunicación sobre Una Estrategia Europea de Datos, hizo hincapié en que la estrategia europea de datos debe orientarse no solo a incrementar la productividad y competitividad de los mercados, sino también a beneficiar a la sociedad desde el punto de vista de la salud, la transparencia, los servicios públicos y el medio ambiente. En este sentido, una correcta utilización de los datos puede contribuir a aspectos como el fomento de la economía circular, la mejora de la sostenibilidad en el transporte o un mejor desempeño medioambiental del sector agrícola.
En estrecha relación con los datos, la Inteligencia Artificial tiene un gran potencial para contribuir a alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo. En el Libro Blanco sobre la Inteligencia Artificial – un enfoque europeo orientado a la excelencia y la confianza, publicado en febrero de este año, la Comisión menciona una vez más las implicaciones medioambientales de este tipo de tecnologías, señalando su capacidad para analizar de manera crítica el uso de los recursos y el consumo de energía, así como para optar en la toma de decisiones por aquellas alternativas que resulten más positivas para el medioambiente.
Frente a estos beneficios, en el otro lado de la balanza se sitúa la importante huella ecológica asociada a los centros de datos y los servicios en la nube. Por ello, destaca la Comisión, la Estrategia Digital Europea contempla medidas para la transformación ecológica del sector de las TIC.
Existen sin duda muchas incógnitas sobre cuáles son los mecanismos más adecuados, tanto desde el punto de vista de estrategia empresarial como desde el punto de vista regulatorio, para fomentar la innovación y difusión de tecnologías verdes. Son igualmente numerosas las cuestiones que plantea la búsqueda del equilibrio entre los beneficios y el impacto ambiental de la digitalización. Lo que sí parece claro es que la OMPI ha querido recordarnos una década después que la propiedad intelectual, lejos de ser un actor ajeno, va a tener un papel determinante y facilitador para recorrer con éxito el proceso de transición ecológica.
Autoras: Cristina Espín y Marina Manzanares